La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió este 26 de julio de 2026 un comunicado en el que rechazó categóricamente haber exonerado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en su más reciente recomendación sobre el caso Ayotzinapa. El organismo autónomo calificó las interpretaciones contrarias como parte de una “campaña capciosa y malintencionada” que busca distorsionar el contenido del documento oficial.
En su posicionamiento, la CNDH reiteró que su análisis concluyó que no hubo participación directa del Ejército Mexicano en los eventos violentos ocurridos durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014. Esa trágica jornada dejó como saldo la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, ubicada en el estado de Guerrero.
Qué dice la CNDH sobre su recomendación
El organismo defensor de derechos humanos precisó que su recomendación no equivale a una exoneración del Ejército en términos judiciales o de responsabilidad institucional. Lo que el documento establece, según la propia CNDH, es que tras el análisis de evidencias disponibles no se encontraron elementos que acrediten una intervención directa de elementos castrenses en las agresiones físicas contra los normalistas.
“No hubo participación de la Defensa en los eventos violentos ocurridos los días 26 y 27 de septiembre de 2014”
Comisión Nacional de los Derechos Humanos
Sin embargo, esta postura ha generado controversia entre familiares de las víctimas, organizaciones de derechos humanos y diversos sectores de la sociedad civil. Colectivos que acompañan a los padres y madres de los 43 normalistas han insistido en que existen indicios de que militares pudieron tener conocimiento de los hechos o incluso haber omitido acciones para proteger a los estudiantes.
Antecedentes del caso Ayotzinapa
El caso Ayotzinapa representa uno de los episodios más dolorosos y complejos en la historia reciente de México. La noche del 26 de septiembre de 2014, un grupo de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa viajaba en autobuses hacia la Ciudad de México con el objetivo de participar en la marcha conmemorativa del 2 de octubre. En la ciudad de Iguala, Guerrero, fueron interceptados por policías municipales.
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Los enfrentamientos dejaron seis personas muertas, decenas de heridos y la desaparición forzada de los 43 normalistas. La investigación inicial, conocida como la “verdad histórica” presentada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, fue ampliamente cuestionada por expertos internacionales y organismos de derechos humanos.
El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, desmontó la versión oficial y señaló inconsistencias graves en la investigación. Entre sus hallazgos más relevantes, el GIEI documentó que elementos del Batallón 27 de Infantería del Ejército tuvieron conocimiento en tiempo real de los hechos y no intervinieron para proteger a los estudiantes.
La postura del gobierno federal
Durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se creó una Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa. Esta instancia tuvo acceso a documentos militares clasificados y avanzó en líneas de investigación que apuntaban hacia una posible responsabilidad de elementos castrenses, al menos por omisión.
No obstante, las investigaciones enfrentaron obstáculos significativos. En 2022, el entonces subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, calificó los hechos como un “crimen de Estado” y señaló que existían indicios de participación militar. Esta declaración generó tensiones con la Sedena y posteriormente Encinas dejó el cargo.
El actual gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su compromiso de continuar con la búsqueda de justicia para las familias de los 43 normalistas. Sin embargo, la reciente recomendación de la CNDH y la respuesta del organismo ante las críticas evidencian las complejidades que persisten en este caso que supera ya los 11 años sin resolución definitiva.
Reacciones y críticas a la CNDH
La postura de la CNDH ha sido recibida con escepticismo por diversos actores. Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), que ha acompañado legalmente a las familias de los normalistas, han cuestionado los alcances y metodología de la recomendación emitida por el organismo autónomo.
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Los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos han sostenido durante más de una década que el Ejército tiene información crucial que no ha sido revelada. Documentos obtenidos mediante solicitudes de transparencia y filtraciones han mostrado que militares monitoreaban los movimientos de los normalistas y tenían conocimiento de las agresiones mientras ocurrían.
La CNDH, por su parte, insiste en que su función es emitir recomendaciones basadas en la evidencia disponible y que su posicionamiento no debe interpretarse como un respaldo institucional a ninguna de las partes involucradas. El organismo llamó a evitar la politización del caso y a respetar los procesos de investigación en curso.
Qué sigue en el caso Ayotzinapa
El caso continúa abierto tanto en instancias nacionales como internacionales. La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene líneas de investigación activas, mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sigue dando seguimiento al cumplimiento de las medidas cautelares dictadas a favor de las familias.
Para los familiares de los 43 normalistas, la búsqueda de verdad y justicia no ha terminado. A casi 12 años de los hechos, ninguno de los estudiantes ha sido localizado con vida y solo se han identificado restos óseos de tres de ellos mediante pruebas de ADN realizadas en laboratorios internacionales.
La recomendación de la CNDH y su posterior aclaración se suman a un largo historial de posicionamientos institucionales que han generado más preguntas que respuestas. El caso Ayotzinapa sigue siendo una herida abierta en la memoria colectiva de México y un recordatorio de las deudas pendientes del Estado mexicano en materia de derechos humanos y acceso a la justicia.