EU presiona a México para imponer aranceles al acero chino estilo Sección 232

Washington busca que México adopte barreras comerciales equivalentes a las estadounidenses contra China como parte de la revisión del T-MEC

Estados Unidos solicitó formalmente a México que adopte aranceles similares a los de la Sección 232 sobre importaciones de acero y aluminio provenientes de países fuera de Norteamérica, con el objetivo de crear una barrera comercial común contra China y preservar el trato preferencial para los productores de la región.

La petición forma parte de las negociaciones bilaterales en curso para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según revelaron fuentes cercanas a las conversaciones. El Gobierno de Estados Unidos busca cerrar un acuerdo marco con México antes de que termine 2026.

Las conversaciones adquieren mayor relevancia luego de que Washington declinara renovar el pacto comercial en su forma actual el pasado 1 de julio, optando por negociaciones continuas que buscan endurecer las reglas de origen regionales y limitar la participación china en la economía norteamericana.

Tercera ronda de negociaciones en Ciudad de México

El representante comercial estadounidense Jamieson Greer y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, celebraron la semana pasada una tercera ronda de conversaciones bilaterales en la Ciudad de México. Los temas abordados incluyeron acero, aluminio, automóviles, seguridad económica, asuntos laborales y agricultura.

Ambos gobiernos acordaron reunirse nuevamente en Washington en septiembre y han enfatizado la necesidad de frenar el aprovechamiento de países externos al tratado comercial. La Secretaría de Economía no ha emitido comentarios oficiales sobre los detalles específicos de las negociaciones.

De acuerdo con las fuentes consultadas, México se muestra abierto a considerar la propuesta estadounidense en el contexto de un acuerdo más amplio dentro del T-MEC. Las tasas arancelarias específicas y los productos cubiertos aún se encuentran en discusión entre los equipos negociadores de ambas naciones.

Diferencias en los regímenes arancelarios actuales

Actualmente, el régimen arancelario estadounidense es considerablemente más amplio y punitivo que el mexicano. Estados Unidos aplica un arancel del 50% bajo la Sección 232 al acero y aluminio básico proveniente de China y la mayoría de las economías, además de cobrar 25% en productos derivados y tarifas menores en maquinaria seleccionada.

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México, por su parte, aplica impuestos a los metales de manera individual por producto. Las importaciones de acero provenientes de países con los que no tiene acuerdos comerciales están sujetas a tasas de hasta el 25%, además de ciertos derechos antidumping específicos.

A principios de este año, México implementó nuevos aranceles sobre aproximadamente 1,500 productos provenientes de países sin tratados comerciales, una medida que afecta principalmente las importaciones desde China. Esta decisión, aprobada por el Congreso mexicano el año pasado, fue interpretada como un esfuerzo de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum por alinear la estructura arancelaria mexicana con la estadounidense.

Demandas de la industria acerera estadounidense

Los productores de acero estadounidenses han solicitado a la administración de Donald Trump que exija a México y Canadá adoptar medidas equivalentes a los restrictivos aranceles de la Sección 232, igualando tanto los niveles tarifarios como la cobertura de productos y países.

Además, la industria ha solicitado una regla de “fundido y vertido” que exigiría que el acero sea fabricado desde la etapa del horno en Norteamérica, no simplemente laminado o terminado en la región, para recibir trato preferencial dentro del T-MEC.

Una lista más amplia de peticiones de la industria incluye elevar la proporción de acero norteamericano que los fabricantes de automóviles deben comprar del 70% al 85%, extender las reglas de valor laboral a más productos intensivos en acero y restringir las inversiones provenientes de economías que no operan bajo principios de mercado, como China.

México ofrece reducir compras de acero chino

Como parte de sus esfuerzos por avanzar en las negociaciones, México ofreció a principios de año reducir drásticamente sus compras de acero chino, según una de las fuentes consultadas. Esta oferta representa un gesto significativo hacia Washington en medio de las tensiones comerciales globales con Beijing.

La propuesta estadounidense de aranceles estilo Sección 232 busca crear lo que funcionarios han descrito como un “muro arancelario” regional que proteja a los productores norteamericanos de la competencia china, considerada desleal por prácticas de subsidios y sobreproducción.

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Implicaciones para la economía mexicana

La adopción de aranceles más elevados por parte de México tendría consecuencias directas para diversos sectores de la economía nacional. Por un lado, podría beneficiar a los productores nacionales de acero al reducir la competencia de importaciones baratas chinas. Por otro, podría elevar los costos para industrias manufactureras que dependen de insumos metálicos.

El sector automotriz mexicano, uno de los pilares de las exportaciones nacionales, podría verse particularmente afectado por las nuevas reglas de origen más estrictas que busca imponer Estados Unidos. México exporta anualmente vehículos y autopartes por un valor superior a los 15 mil millones de dólares hacia su vecino del norte.

Las negociaciones del T-MEC representan un momento crucial para la relación comercial bilateral. Un acuerdo satisfactorio podría fortalecer la integración económica regional, mientras que un fracaso en las conversaciones podría derivar en nuevas tensiones arancelarias que afectarían a millones de trabajadores en ambos lados de la frontera.

Próximos pasos en las negociaciones

Las conversaciones continuarán en septiembre cuando los equipos negociadores se reúnan en Washington. El objetivo estadounidense de alcanzar un acuerdo marco antes de finalizar el año establece un calendario apretado para resolver diferencias sustanciales en materia de acero, aluminio, automóviles y reglas de origen.

Para México, el reto consiste en equilibrar las demandas de su principal socio comercial con los intereses de su propia industria y consumidores. La presión para adoptar aranceles más elevados contra China refleja la creciente competencia geopolítica entre Washington y Beijing, en la cual México se encuentra inevitablemente posicionado.

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