Claudia Sheinbaum, presidenta de México, reivindicó este 26 de julio el legado del expresidente Andrés Manuel López Obrador al destacar que el programa de pensión para adultos mayores es único en el mundo por su carácter universal y sin condicionamientos.
Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria enfatizó que solo en México todos los ciudadanos que cumplen 65 años tienen garantizado el derecho a recibir una pensión del gobierno federal, independientemente de su condición socioeconómica o historial laboral.
Un programa sin precedentes a nivel mundial
La Presidencia de la República informó que el programa de pensión para adultos mayores beneficia actualmente a más de 12 millones de personas en todo el territorio nacional. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a los 8 millones que recibían el apoyo cuando inició la administración de López Obrador en 2018.
Sheinbaum destacó que este modelo de política social difiere radicalmente de los esquemas implementados en otros países, donde los apoyos gubernamentales suelen estar condicionados a pruebas de medios económicos, años de cotización laboral o requisitos burocráticos que excluyen a sectores vulnerables.
“Solo en México, todos los adultos mayores al cumplir 65 años tienen pensión universal. Esta ayuda es universal y no se condiciona”
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
La mandataria aprovechó para contrastar este logro con las políticas de gobiernos anteriores, cuando los programas sociales operaban bajo esquemas focalizados que dejaban fuera a millones de adultos mayores que no cumplían con los requisitos establecidos.
Antecedentes del programa de pensión para adultos mayores
El programa tiene sus raíces en la Ciudad de México, donde López Obrador lo implementó por primera vez cuando fue jefe de Gobierno entre 2000 y 2005. En aquel entonces, el apoyo comenzó atendiendo a personas mayores de 70 años y se convirtió en un modelo que posteriormente se replicaría a nivel federal.
TAMBIÉN LEE. Los libros de texto, la hipoteca y el populismo de palco: tres imágenes de un mismo proyecto
Al llegar a la Presidencia en diciembre de 2018, AMLO amplió el programa a todo el país y redujo la edad de elegibilidad de 68 a 65 años. Además, duplicó el monto del apoyo económico, que actualmente asciende a 6,000 pesos bimestrales, es decir, 3,000 pesos mensuales.
La Secretaría de Bienestar es la dependencia encargada de operar el programa, que representa una de las partidas presupuestales más importantes del gobierno federal. Para el ejercicio fiscal 2026, se destinaron más de 450 mil millones de pesos para garantizar la entrega puntual de los apoyos.
Impacto económico y social en las familias mexicanas
Los especialistas en política social coinciden en que la pensión para adultos mayores ha tenido efectos positivos en la reducción de la pobreza extrema entre la población de la tercera edad. Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la pobreza en este grupo poblacional disminuyó en más de 10 puntos porcentuales durante el sexenio pasado.
El programa también ha generado efectos multiplicadores en la economía local, ya que los adultos mayores utilizan los recursos principalmente para cubrir necesidades básicas como alimentación, medicamentos y servicios del hogar. Esto inyecta liquidez a los pequeños comercios en comunidades rurales y colonias populares.
Sin embargo, algunos analistas han señalado preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal del programa a largo plazo, considerando el envejecimiento poblacional que experimentará México en las próximas décadas. Se estima que para 2050, el número de adultos mayores se duplicará, lo que requerirá ajustes presupuestales significativos.
Continuidad garantizada por mandato constitucional
Uno de los aspectos más relevantes del programa es que fue elevado a rango constitucional mediante una reforma aprobada en 2020. Esto significa que ningún gobierno futuro podrá eliminarlo o reducir los montos de los apoyos, que además deben incrementarse anualmente conforme a la inflación.
La administración de Sheinbaum ha ratificado su compromiso de mantener y fortalecer este programa emblemático. Durante su campaña electoral, la ahora mandataria prometió que los adultos mayores seguirían siendo prioridad en la política social del gobierno.
La presidenta también anunció que se trabaja en mejorar los mecanismos de dispersión de los recursos para evitar intermediarios y garantizar que el dinero llegue directamente a las tarjetas del Banco del Bienestar de los beneficiarios.
TAMBIÉN LEE. Clara Brugada homenajea a Cuauhtémoc a 500 años de su muerte
Qué significa esto para los adultos mayores mexicanos
Para las personas que están próximas a cumplir 65 años, la pensión para adultos mayores representa la certeza de contar con un ingreso fijo garantizado por el Estado. El único requisito para acceder al programa es estar inscrito en el padrón de beneficiarios, trámite que puede realizarse en las oficinas de la Secretaría de Bienestar o a través de los servidores de la nación.
Los documentos necesarios para el registro incluyen:
- Identificación oficial vigente (INE o pasaporte)
- Clave Única de Registro de Población (CURP)
- Comprobante de domicilio reciente
- Acta de nacimiento
Las personas que ya reciben la pensión no necesitan realizar ningún trámite adicional para continuar recibiendo los depósitos bimestrales. El próximo pago está programado para la primera semana de agosto de 2026.
Con estas declaraciones, Sheinbaum reafirma la continuidad del proyecto iniciado por su antecesor y posiciona a la pensión para adultos mayores como uno de los pilares del llamado “segundo piso de la Cuarta Transformación”. El programa se mantiene como la política social con mayor cobertura y presupuesto del gobierno federal mexicano.