Padre e hijo secuestran a biólogos federales a punta de rifle en California

Joseph y Phoenix Henrichsen enfrentan cargos de secuestro agravado tras retener por horas a dos científicos del Servicio Forestal de Estados Unidos en un bosque nacional.

Un padre y su hijo adulto enfrentan cargos federales de secuestro tras retener a punta de rifle a dos biólogos del Servicio Forestal de Estados Unidos durante varias horas en un bosque del norte de California. El incidente derivó en un prolongado enfrentamiento con las autoridades que concluyó con la liberación de las víctimas y la rendición de los captores.

Joseph Charles Henrichsen, de 49 años, y Phoenix Henrichsen, de 23, comparecieron ante un tribunal federal en Sacramento este lunes 21 de julio de 2026, aunque no presentaron declaración formal respecto a los cargos de secuestro de empleados federales y complicidad.

Biólogos investigaban hábitats de ranas cuando fueron atacados

De acuerdo con una declaración jurada presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de California, los hechos ocurrieron la mañana del jueves pasado cerca del campamento Gumboot Lake, ubicado en el Bosque Nacional Shasta-Trinity, aproximadamente 467 kilómetros al norte de San Francisco.

Las dos víctimas, cuyos nombres no han sido revelados, realizaban trabajo de campo como parte de un estudio científico sobre hábitats de ranas en la zona. Según los documentos judiciales, Joseph Henrichsen se acercó a ellos portando un rifle tipo AR-15 y les ató las manos a la espalda con cinchos de plástico.

Posteriormente, los obligó a caminar hacia un remolque cercano donde se les unió Phoenix. Los biólogos permanecieron retenidos durante horas bajo la amenaza constante de las armas.

Captor dejó mensaje amenazante a guardabosques federal

Durante el secuestro, Joseph Henrichsen habría trasladado a una de las víctimas —identificada únicamente como una mujer— en el vehículo Nissan del Servicio Forestal que los biólogos utilizaban para su trabajo. Condujo varios kilómetros y utilizó el teléfono de la científica para realizar llamadas y dejar un mensaje de voz a un guardabosques federal.

“He tomado como rehenes a dos biólogos federales del Servicio Forestal. Estoy conduciendo el vehículo del guardabosques en este momento. Ella tiene las manos atadas a la espalda y tengo munición lista”

Joseph Henrichsen, según la declaración jurada

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En el mensaje, el sospechoso solicitó hablar con un investigador federal, preferiblemente del FBI, para “discutir algunas cosas”. Tras la llamada, regresó con la víctima al remolque donde continuó el cautiverio.

Amenazó con usar una granada durante negociaciones

Los documentos judiciales revelan que durante las negociaciones con las fuerzas del orden, Joseph Henrichsen afirmó tener una granada y amenazó con usarla si los oficiales no se alejaban del perímetro. Esta amenaza elevó significativamente el nivel de riesgo de la operación de rescate.

Después de horas de tensas negociaciones, los equipos especializados lograron que los secuestradores liberaran a las víctimas poco después de la 1:00 de la madrugada del viernes. Ambos biólogos resultaron ilesos físicamente. Posteriormente, padre e hijo se entregaron a las autoridades sin mayor resistencia.

Sin motivo aparente para el ataque

Hasta el momento, los documentos de acusación no especifican un posible motivo detrás del secuestro. Lauren Horwood, vocera de la Fiscalía Federal para el Distrito Este de California, indicó que no puede proporcionar información más allá de lo contenido en los expedientes judiciales.

El sheriff del condado de Siskiyou, Jeremiah LaRue, señaló durante una conferencia de prensa que los sospechosos no eran conocidos previamente por las autoridades locales. Sin embargo, registros de propiedad indican que Joseph Henrichsen residía en el condado de Orange, a casi 930 kilómetros al sureste del lugar de los hechos.

Historial previo del sospechoso principal

Documentos judiciales revelan que Joseph Henrichsen fue arrestado en 2022 en el condado de Whatcom, Washington. En aquella ocasión, fue acusado de lanzar fuegos artificiales contra la vivienda de un vecino cuyo arrendador era de ascendencia rusa y ucraniana.

Además, presuntamente dejó esposas caseras y una nota que decía “Asesinen a Vladímir Putin” en la puerta principal de la propiedad. También fue visto caminando por la zona portando un arma de fuego. El caso, que incluía un cargo por delito de odio, fue desestimado porque el estado no pudo proporcionar tratamiento psiquiátrico a Henrichsen de manera oportuna.

Podrían enfrentar cadena perpetua

Los cargos contra los Henrichsen fueron presentados formalmente el viernes pasado. De ser declarados culpables de secuestro de empleados federales, ambos podrían ser sentenciados a cadena perpetua, según la legislación estadounidense.

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Hasta el momento no está claro si padre e hijo cuentan con representación legal. La oficina del defensor público federal de la región no respondió a solicitudes de comentarios. Una audiencia preliminar está programada para el 3 de agosto de 2026.


Contexto: ataques contra empleados federales en zonas rurales

Este incidente se suma a una serie de confrontaciones que han enfrentado empleados de agencias federales estadounidenses en zonas rurales y remotas del país. El Servicio Forestal administra más de 780 mil kilómetros cuadrados de bosques y praderas nacionales, donde sus trabajadores frecuentemente realizan labores de investigación, conservación y vigilancia en condiciones de aislamiento.

Los biólogos y científicos de campo resultan particularmente vulnerables, ya que su trabajo los lleva a áreas alejadas donde la presencia policial es mínima y los tiempos de respuesta ante emergencias pueden extenderse considerablemente.

El Gobierno de Estados Unidos ha incrementado en años recientes las medidas de seguridad para sus empleados en terreno, aunque incidentes como el ocurrido en Shasta-Trinity evidencian los riesgos persistentes que enfrentan quienes laboran en la conservación de recursos naturales.

Lo que sigue en el proceso judicial

La audiencia preliminar del 3 de agosto será determinante para establecer si existen pruebas suficientes para llevar el caso a juicio. Los fiscales federales deberán demostrar no solo el secuestro, sino también la complicidad de Phoenix Henrichsen en los actos de su padre.

Para los lectores mexicanos, este caso ilustra las severas consecuencias legales que enfrentan quienes cometen delitos contra empleados del gobierno federal estadounidense, con penas que pueden alcanzar la prisión de por vida sin posibilidad de libertad condicional.

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