Sheinbaum rechaza prohibir narcocorridos y apuesta por la educación

La presidenta afirmó que el gobierno federal no impulsará restricciones a este género musical y dejó la decisión en manos de los estados

La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que su administración impulse una prohibición nacional de los narcocorridos, al considerar que la educación y la concientización son herramientas más efectivas para generar cambios culturales entre la población mexicana.

Durante la conferencia matutina de este 23 de julio, la mandataria federal respondió a cuestionamientos sobre las medidas que diversos estados y municipios han adoptado para impedir la presentación pública de artistas cuyas canciones hacen referencia al crimen organizado, la violencia, el consumo de drogas o la misoginia.

“Nosotros creemos que es mejor promover y concientizar. Si prohíbes, de todas maneras se va a seguir escuchando”

Claudia Sheinbaum, presidenta de México

Con esta declaración, Sheinbaum marcó una postura clara del Gobierno de México frente al debate que ha cobrado fuerza en las últimas semanas, luego de que varias entidades federativas aprobaran restricciones contra este tipo de contenidos musicales en espacios públicos.

Cada estado decide sobre espectáculos públicos

La titular del Ejecutivo federal explicó que las prohibiciones aprobadas en algunas entidades del país corresponden a decisiones de las autoridades locales y no forman parte de una política impulsada desde Palacio Nacional. En ese sentido, reconoció que cada entidad federativa cuenta con autonomía para establecer sus propias disposiciones legales.

Las restricciones estatales se refieren principalmente a la realización de conciertos o presentaciones públicas de grupos musicales que interpretan canciones relacionadas con organizaciones criminales. Los gobiernos locales pueden emitir reglamentos o decretos para limitar este tipo de espectáculos dentro de su territorio.

Entre las entidades que han endurecido sus posturas se encuentran Nayarit, Chihuahua y Sinaloa, estados donde el fenómeno del narcotráfico ha tenido un impacto profundo en la vida cotidiana de sus habitantes y donde los corridos que exaltan a figuras del crimen organizado gozan de notable popularidad.

La apuesta federal: educación sobre prohibición

Sheinbaum sostuvo que, aunque respeta las facultades de las entidades para decidir sobre espectáculos públicos, la estrategia de su administración busca privilegiar la prevención mediante la educación y la promoción de valores, especialmente entre niñas, niños y jóvenes.

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La mandataria señaló que la educación representa una herramienta más efectiva para generar cambios culturales y sociales que una prohibición expresa. Agregó que corresponde a las familias, las escuelas y las instituciones contribuir a que las nuevas generaciones desarrollen un pensamiento crítico frente a los mensajes que promueven la violencia.

Esta postura se alinea con la visión de transformar la narrativa sobre la delincuencia entre los jóvenes mexicanos para evitar que la vean como una opción aspiracional. El gobierno federal considera que los cambios culturales profundos no se logran mediante restricciones, sino a través de procesos educativos de largo plazo.

Excepciones: cuando el Estado sí debe regular

Durante su respuesta, la presidenta también explicó que existen situaciones en las que el Estado sí debe establecer límites mediante regulaciones, particularmente cuando se trata de proteger la salud de la población infantil.

Como ejemplo, mencionó la prohibición de vender y consumir comida chatarra y dulces dentro de las escuelas, una medida impulsada por el gobierno federal para disminuir enfermedades como la diabetes, la hipertensión y otros problemas asociados con la mala alimentación infantil.

La mandataria señaló que fuera del entorno escolar corresponde a madres y padres de familia decidir sobre la alimentación de sus hijos. Sin embargo, sostuvo que el Estado tiene la obligación de proteger la salud de niñas y niños en los espacios educativos, donde ejerce una responsabilidad directa.

Asimismo, indicó que otro tema actualmente en discusión es la posible regulación del uso de teléfonos celulares y redes sociales dentro de las escuelas. Consideró que se trata de un debate pertinente debido al impacto que estas herramientas pueden tener en el desarrollo y bienestar de los estudiantes.

Ciudad de México también prohíbe apología del delito

Aunque el gobierno federal no contempla una prohibición nacional, la Ciudad de México forma parte de las entidades que han endurecido las restricciones contra la apología del delito en espacios públicos.

En mayo de este año, el Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad una reforma para prohibir la interpretación o difusión de contenidos que hagan apología del delito durante espectáculos públicos y en planteles educativos.

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La modificación incluyó cambios a la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos y a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México. Con esta reforma, ya no podrán autorizarse conciertos, festivales, ferias, palenques ni otros eventos masivos organizados en espacios públicos donde se interpreten narcocorridos.

El debate sobre los narcocorridos en México

Los narcocorridos son un subgénero de la música regional mexicana que narra historias relacionadas con el narcotráfico, sus protagonistas y la violencia asociada. Este tipo de composiciones tienen raíces en la tradición corridística mexicana, pero han evolucionado para glorificar a capos y sicarios.

El debate sobre su regulación no es nuevo. Desde hace más de una década, diversos sectores de la sociedad mexicana han expresado preocupación por el impacto que estas canciones pueden tener en la normalización de la violencia, especialmente entre los jóvenes de comunidades vulnerables.

Defensores de la libertad de expresión argumentan que prohibir un género musical constituye censura y que los problemas de violencia en México requieren soluciones estructurales, no restricciones culturales. Por otro lado, quienes apoyan las prohibiciones señalan que estos contenidos romantizam el crimen y pueden influir en las decisiones de jóvenes en situación de riesgo.

¿Qué sigue en este tema?

Con la postura definida del gobierno federal, se espera que cada entidad federativa continúe tomando sus propias decisiones sobre la regulación de espectáculos públicos. Las prohibiciones locales seguirán vigentes en estados como Nayarit y en la Ciudad de México.

El tema podría volver a la agenda nacional si organizaciones civiles o artistas presentan recursos legales contra las prohibiciones estatales, argumentando violaciones a la libertad de expresión. Por ahora, la estrategia federal se mantiene: educación y concientización sobre restricciones directas al contenido musical.

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