La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este 25 de julio de 2026 que Estados Unidos reabrirá su frontera a la exportación de ganado mexicano, una medida que calificó como positiva para la economía de ambos países tras meses de restricciones comerciales.
La mandataria explicó que recibió una carta oficial de Brooke Rollins, secretaria de Agricultura del gobierno estadounidense, en la que se le notificó formalmente la reapertura de la frontera para las exportaciones ganaderas procedentes de México.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que el cierre de la frontera ganadera había generado pérdidas significativas tanto para productores mexicanos como para la industria cárnica estadounidense.
Impacto económico del cierre fronterizo en el sector ganadero
El cierre de la frontera al ganado mexicano, que se había prolongado durante varios meses, afectó directamente a miles de ganaderos en estados como Chihuahua, Sonora, Coahuila y Tamaulipas, principales exportadores de bovinos en pie hacia el mercado norteamericano.
México exporta anualmente más de un millón de cabezas de ganado a Estados Unidos, con un valor aproximado de mil 500 millones de dólares. La suspensión de estas operaciones representó un golpe considerable para la economía rural del norte del país.
Los ganaderos mexicanos habían alertado sobre las consecuencias del cierre, señalando que muchos productores enfrentaban dificultades para mantener a sus animales ante la imposibilidad de comercializarlos en el mercado estadounidense, su principal destino de exportación.
“El cierre afectó a los dos países, tanto a México como a Estados Unidos. Esta reapertura ayudará a la economía de ambas naciones”
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
Relación comercial México-Estados Unidos en materia ganadera
La exportación de ganado representa uno de los rubros más importantes del comercio agropecuario entre México y Estados Unidos. Los bovinos mexicanos son trasladados principalmente a ranchos de engorda en Texas, Oklahoma y otros estados del sur estadounidense.
Este modelo de negocio resulta estratégico para ambos países: México aprovecha su capacidad de cría de ganado, mientras que Estados Unidos cuenta con la infraestructura para la engorda y procesamiento final de la carne.
La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, ha trabajado en las negociaciones para restablecer el flujo comercial ganadero, considerándolo prioritario dentro de la agenda bilateral.
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Antecedentes del cierre fronterizo
El cierre de la frontera al ganado mexicano se produjo como parte de medidas sanitarias implementadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses argumentaron preocupaciones relacionadas con el control de enfermedades animales.
Durante el periodo de restricción, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) trabajó en conjunto con autoridades estadounidenses para demostrar que el ganado mexicano cumplía con todos los estándares sanitarios requeridos.
Las negociaciones incluyeron protocolos reforzados de inspección y certificación sanitaria que permitieron despejar las dudas del gobierno estadounidense sobre la calidad del ganado procedente de México.
Beneficios para productores mexicanos
Con la reapertura de la frontera, los ganaderos mexicanos podrán retomar sus actividades de exportación, lo que representa un alivio significativo para el sector. Se estima que la medida beneficiará a más de 50 mil familias dedicadas a la ganadería en el norte del país.
Los estados más beneficiados serán aquellos con mayor tradición ganadera exportadora:
- Chihuahua, principal estado exportador de ganado
- Sonora, con importante producción de bovinos de calidad
- Coahuila, con tradición ganadera de décadas
- Tamaulipas, estratégico por su cercanía con la frontera
- Durango, con creciente participación en el mercado exportador
La Confederación Nacional Ganadera había solicitado en reiteradas ocasiones la intervención del gobierno federal para resolver la situación, argumentando que el cierre prolongado ponía en riesgo la viabilidad económica de miles de ranchos.
Perspectivas y próximos pasos
La reapertura de la frontera ganadera se suma a otros esfuerzos del Gobierno de México por fortalecer la relación comercial con Estados Unidos en un contexto marcado por tensiones arancelarias y renegociaciones del tratado comercial vigente.
La presidenta Sheinbaum destacó que este tipo de acuerdos demuestran que el diálogo bilateral puede generar resultados positivos para ambas economías, especialmente en sectores donde existe una interdependencia natural como el agropecuario.
Se espera que en los próximos días se publiquen los lineamientos específicos para la reanudación de las exportaciones, incluyendo los puntos fronterizos habilitados y los protocolos sanitarios que deberán cumplir los exportadores mexicanos.
La exportación de ganado hacia Estados Unidos representa un pilar fundamental de la economía rural mexicana. La reapertura de la frontera permitirá a miles de productores recuperar su principal mercado y reactivar una actividad que genera empleos y desarrollo en las comunidades ganaderas del norte del país.