Alcoholismo o cultura: expertos explican cuándo beber a diario es un problema

Especialistas en salud pública advierten que la normalización del consumo diario de alcohol puede enmascarar trastornos de adicción, independientemente del país o las costumbres locales.

Actualizado el 13 de agosto de 2026.

Un debate resurgió en redes sociales luego de que circulara un fragmento del cantante Ed Sheeran en un podcast, donde el artista británico señaló que lo que en Estados Unidos se considera alcoholismo, en Reino Unido simplemente se llama cultura. Sus declaraciones reavivaron la discusión sobre los límites entre las costumbres sociales y los trastornos por consumo de alcohol.

El músico afirmó durante una entrevista que beber una o dos pintas al final de la jornada laboral, o seis pintas y una botella de vino los viernes, no se considera alcoholismo en su país. “Es simplemente la cultura”, expresó Sheeran, generando reacciones encontradas entre especialistas en salud pública y adicciones.

Consumo similar, percepciones diferentes

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, tanto estadounidenses como británicos consumen cantidades similares de alcohol: aproximadamente 9.7 litros de alcohol puro por persona al año. Sin embargo, los patrones de consumo —la frecuencia, la cantidad por ocasión y las actitudes sociales— varían significativamente entre ambas naciones.

En el Reino Unido, los pubs funcionan como centros de reunión comunitaria donde el alcohol forma parte rutinaria de la vida social. En contraste, en Estados Unidos las actitudes hacia la bebida varían ampliamente según la región, la religión y las normas sociales predominantes en cada comunidad.

Jessica Steinman, directora clínica de No Matter What Recovery en Los Ángeles, destacó que las culturas británica y estadounidense siempre han sido muy distintas, incluyendo su relación con el alcohol.

“Los estadounidenses no pueden beber legalmente hasta los 21 años, y está mal visto hacerlo antes de esa edad. En Inglaterra hay menos estigma y restricciones alrededor del alcohol, lo que cambia cómo las personas lo perciben y lo consumen.”

¿Cuándo el consumo se convierte en trastorno?

Los expertos coinciden en que, independientemente del lugar de residencia o la cultura, cuando el alcohol comienza a afectar negativamente la vida de una persona o cuando esta no puede controlar la cantidad que bebe, existe un problema de salud.

Steinman advirtió que cuando el consumo interfiere con el trabajo, la escuela o las relaciones personales, o cuando las personas recurren al alcohol para adormecer sentimientos difíciles o escapar de sus problemas, ya no se trata de un hábito cultural sino de una adicción.

TAMBIÉN LEE. Cómo tramitar la credencial para votar INE: requisitos y citas

La cultura no determina el diagnóstico

Chris Tuell, director clínico de servicios de adicciones del Lindner Center of HOPE y profesor asociado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati, señaló que los comentarios de Sheeran ilustran cómo la cultura influye en la percepción del alcohol.

“Lo que se considera normal en un país puede parecer excesivo en otro. En partes del Reino Unido, Irlanda, Alemania, Australia o incluso regiones de Estados Unidos, el alcohol está entrelazado con eventos deportivos, celebraciones, reuniones de trabajo y tradiciones familiares.”

Tuell enfatizó que la cultura no determina si alguien padece un trastorno por consumo de alcohol. El hecho de que algo sea común no significa automáticamente que sea saludable, y este mismo principio aplica para las bebidas alcohólicas.

Contexto mexicano: un problema de salud pública

Este debate internacional tiene relevancia directa para México, donde el consumo de alcohol representa un desafío significativo de salud pública. Según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, millones de mexicanos consumen alcohol de manera regular, y el consumo excesivo ocasional es particularmente prevalente.

En el país, reuniones familiares, fiestas patronales, eventos deportivos y celebraciones laborales frecuentemente incluyen bebidas alcohólicas como elemento central. Esta normalización cultural puede dificultar que las personas identifiquen cuándo su consumo ha cruzado la línea hacia un trastorno.

La Secretaría de Salud ha implementado campañas para concientizar sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol, incluyendo enfermedades hepáticas, cardiovasculares y mentales.

Señales de alerta a considerar

Los expertos identifican varios indicadores que sugieren que el consumo de alcohol podría estar convirtiéndose en un problema:

  • Dificultad para controlar la cantidad que se bebe una vez que se empieza
  • Necesidad de consumir más alcohol para sentir los mismos efectos
  • Experimentar síntomas de abstinencia cuando no se bebe
  • Descuidar responsabilidades laborales, familiares o sociales
  • Continuar bebiendo a pesar de consecuencias negativas evidentes
  • Usar el alcohol para manejar emociones difíciles o estrés

El mensaje de los especialistas es claro: independientemente de las costumbres locales o la frecuencia del consumo, cuando el alcohol comienza a generar problemas en cualquier área de la vida, es momento de buscar orientación profesional. La línea entre lo cultural y lo patológico no la define la geografía, sino el impacto real en la salud y el bienestar de cada persona.

Manténgase al día con las noticias más importantes

Al presionar el botón Suscribirse, confirma que ha leído y acepta nuestra Política de privacidad y Términos de uso.
Advertisement