BTS, las madres buscadoras y las dos caras de las prioridades oficiales

La semana pasada coincidieron dos noticias en el calendario que, leídas por separado, parecerían pertenecer a países distintos. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que BTS volverá a México en 2027, luego de recibir al mandatario surcoreano, Lee Jae-myung, con quien pactó multiplicar los intercambios culturales entre ambas naciones. Un colectivo de madres buscadoras, en esos mismos días, denunció que, en un predio de Zacapu, Michoacán, habrían aparecido más de mil piezas dentales de leche.

Del anuncio musical se sabe poco, pues no existen fechas ni recinto, pero se conoce bien el entusiasmo oficial. En mayo la mandataria abrió Palacio Nacional a los siete integrantes del grupo, y aquella visita movilizó a unos cincuenta mil seguidores en el Zócalo. Ahora ambos gobiernos estudian levantar en territorio mexicano un centro dedicado al k-pop y abrir en Corea del Sur un instituto que difunda la cultura mexicana. Admito que la música atrae visitantes e ingresos, algo que sé apreciar, pero me cuesta aceptar que la diplomacia de un país con tantas urgencias se planee alrededor de un escenario.

Del hallazgo hay que hablar con prudencia, y yo la tengo. La Fiscalía de Michoacán informó que carece de registro de piezas dentales atribuidas a menores en Zacapu, de modo que ninguna autoridad ha confirmado el origen de esos restos ni ha publicado peritaje alguno. Las madres aseguran, además, que en el sitio existiría un crematorio artesanal. Espero que la verdad se establezca con pruebas, aunque me parece revelador que sean familias sin recursos quienes excaven donde el Estado dice no haber mirado, y que su denuncia reabra la duda de cuántos descubrimientos jamás llegan a las estadísticas oficiales.

Leer más. Becas Bienestar para prepa y universidad: montos y nuevas fechas de registro

Pero la ineptitud va más allá. En una de sus mañaneras, la presidenta tampoco tuvo una respuesta clara ante una pregunta sobre la falta de sanciones a funcionarios por fallas en megaproyectos y casos de huachicol, uno de los muchos problemas que México arrastra y que siguen sin una explicación suficiente sobre quién asume las consecuencias. Para hablar de la visita de los músicos coreanos y hasta de posibles centros e institutos culturales ya había información, acuerdos y anuncios preparados. Cuando la pregunta apuntó hacia las responsabilidades por fallas de gobierno, la respuesta fue mucho menos precisa. Ese silencio explica más que cualquier discurso sobre la jerarquía real de las prioridades de su gobierno.

TAMBIÉN LEE. La cortina de humo también gobierna en México

Nadie ha detallado cuánto costará el centro de k-pop ni el instituto en Seúl, aunque sí conocemos el precio que pagan las familias por cada semana sin identificar restos, y ese precio no aparece en ningún presupuesto. La izquierda que gobierna México se ha especializado en el gesto que se aplaude, porque el trabajo lento de investigar, peritar y devolver un nombre a cada desaparecido no llena plazas ni deja fotografías con celebridades.

Cualquier organización que destinara más energía a su imagen que a su obligación esencial quebraría en un trimestre. El país carece de esa clemencia, y quienes pagan son madres que recorren los campos con una pala, sin foro en Palacio y sin gira internacional que las respalde. Ellas continuarán con las manos en la tierra mientras el Gobierno afina la lista de invitados del próximo concierto.

¡Consulta todo nuestro contenido y sigue a Grupo Hoy en Redes!

Manténgase al día con las noticias más importantes

Al presionar el botón Suscribirse, confirma que ha leído y acepta nuestra Política de privacidad y Términos de uso.
Advertisement