El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó este 20 de julio de 2026 una nueva batería de aranceles del 50% para diversos productos canadienses, justo cuando arranca la segunda ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). La decisión eleva la tensión comercial en América del Norte y pone en riesgo la estabilidad económica de la región.
A través de tres órdenes ejecutivas, el mandatario republicano estableció nuevos gravámenes a la importación sobre materiales para vehículos de motor, productos lácteos y bebidas alcohólicas. La Casa Blanca justificó la medida alegando “un trato discriminatorio de Canadá hacia los productos estadounidenses”.
Detalles de los nuevos aranceles estadounidenses
Según el comunicado oficial de la administración Trump, los aranceles entrarán en vigor en 30 días y abarcarán una amplia gama de productos que incluyen desde vino hasta palos de hockey y cemento. Sin embargo, se excluyen mercancías como pescado y minerales críticos.
La orden ejecutiva es particularmente severa respecto a los nuevos materiales del automóvil, productos lácteos y bebidas alcohólicas. El documento especifica que estos aranceles se aplican a todos los productos cubiertos, independientemente de si tienen su origen en virtud del TMEC.
Además, la orden incluye un impuesto ad valorem de hasta el 50% para una extensa categoría de productos que abarca:
- Aceites esenciales y miel
- Flores y semillas
- Productos químicos y textiles
- Maderas y papel
- Metales y maquinaria
- Artículos de lujo
En la práctica, esta medida impide el comercio de Canadá en el mercado estadounidense para una extensa variedad de productos. Cabe recordar que Estados Unidos ya había impuesto previamente aranceles del 25% al acero y aluminio canadiense, gravámenes que permanecen vigentes con esta nueva orden.
Los incendios forestales como pretexto
La decisión arancelaria no llegó sin advertencias previas. Tres días antes de la final del Mundial de Fútbol 2026, celebrada el pasado domingo donde España se proclamó campeona al derrotar a Argentina, Trump ya había lanzado amenazas contra su vecino del norte.
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En ese momento, el cielo de Nueva York amanecía cubierto de humo debido a la decena de incendios que asolaban la región de Ontario. El mandatario estadounidense culpó a Canadá por la situación.
“Responsabilizamos a Canadá por no mantener adecuadamente sus bosques y la maleza que contienen, lo que provoca que Estados Unidos sufra una invasión innecesaria de aire sucio, contaminado y nocivo, cuya calidad es peligrosa y totalmente inaceptable”
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Durante la final del Mundial en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Trump volvió a presionar al primer ministro canadiense Mark Carney mientras ambos disfrutaban del partido desde el palco. Según relató el propio presidente estadounidense, le advirtió que debía poner fin a los incendios y sugirió que Canadá debería “pagar una indemnización” o enfrentar aranceles.
Amenaza al comercio regional y al TMEC
La nueva andanada de aranceles amenaza con desestabilizar el comercio en la región en un momento crítico: Estados Unidos, Canadá y México están negociando la actualización del TMEC, el mayor acuerdo comercial de América Latina, firmado en 2020 durante el primer mandato de Trump.
En aquel entonces, el magnate inmobiliario reconvertido a político presumió que era “el mejor acuerdo comercial de la historia”. Sin embargo, seis años después se muestra reacio a renovarlo y pone trabas a sus socios comerciales más cercanos.
La orden presidencial es clara al respecto: Trump decidió no renovar el TMEC en su forma actual “porque el acuerdo no es lo suficientemente bueno para Estados Unidos”. Esta postura complica enormemente las negociaciones que apenas inician su segunda ronda.
Estrategia de división entre vecinos
Analistas señalan que Washington está jugando a dividir a sus vecinos. Mientras la administración Trump mantiene conversaciones fluidas con México sobre cuestiones comerciales, ha elevado considerablemente la tensión con Canadá.
Esta estrategia de presión selectiva quedó evidenciada hace unos meses, cuando el primer ministro Carney visitó por primera vez la Casa Blanca del segundo mandato de Trump. El encuentro dejó un “mal sabor de boca” en el funcionario canadiense después de escuchar al presidente republicano sugerir que Canadá debería convertirse en el estado 51 de Estados Unidos.
A pesar de estas provocaciones, Trump aseguró tener “buena relación” con Carney, lo cual no le impidió aprobar los nuevos aranceles de hasta el 50% para varios productos canadienses.
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¿Qué significa esto para México?
Para México, la situación presenta un escenario de oportunidades y riesgos. Por un lado, el trato preferencial que aparentemente recibe en las negociaciones podría traducirse en ventajas comerciales frente a Canadá. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro del TMEC afecta directamente la planificación económica del país.
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura de diálogo con la administración estadounidense, buscando preservar la relación comercial bilateral que representa el 83% de las exportaciones mexicanas.
La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, sigue de cerca las negociaciones del TMEC y las tensiones entre Estados Unidos y Canadá, consciente de que cualquier cambio en el acuerdo trilateral tendrá repercusiones directas en la economía mexicana.
Riesgo inflacionario y tensiones diplomáticas
Expertos en comercio internacional advierten que la medida podría desencadenar una nueva ola inflacionaria en Estados Unidos y una escalada de tensiones diplomáticas entre los dos vecinos, cuya relación no atraviesa su mejor momento.
Los aranceles del 50% encarecerán significativamente productos de consumo cotidiano para los estadounidenses, desde lácteos hasta vehículos. Este aumento de precios llegaría en un momento donde la inflación sigue siendo una preocupación central para los votantes norteamericanos.
La respuesta de Canadá ante estas medidas será determinante para el futuro de las relaciones comerciales en América del Norte. Se esperan represalias comerciales que podrían afectar exportaciones estadounidenses clave hacia el mercado canadiense.
Las próximas semanas serán cruciales para definir el rumbo del comercio en la región. Con la segunda ronda de negociaciones del TMEC en marcha, México, Estados Unidos y Canadá deberán encontrar un equilibrio que satisfaga los intereses de las tres naciones, aunque las acciones de Trump sugieren que ese camino será todo menos sencillo.