Los presidentes municipales de Huejutla y San Agustín Metzquititlán, Alfredo San Román Duval y Germán Hernández Pérez, respectivamente, se encuentran bajo el escrutinio público luego de que trascendiera que ambos realizaron un viaje a Europa con un itinerario de lujo, pese a gobernar dos de los municipios con mayores niveles de pobreza y marginación en el estado de Hidalgo.
Viaje de lujo sin autorización del Cabildo
De acuerdo con la información disponible, los alcaldes habrían salido del país sin solicitar autorización previa a sus respectivos cabildos, requisito establecido en la normatividad municipal para ausencias prolongadas. El viaje incluyó recorridos por distintos países europeos, actividades recreativas y jornadas de compras, además de la compañía de sus esposas y otros familiares cercanos, lo que incrementó las críticas sobre la pertinencia del desplazamiento.
Municipios con rezago social y alta marginación
Huejutla y San Agustín Metzquititlán enfrentan rezagos significativos en infraestructura, acceso a servicios básicos, salud y desarrollo social. En este contexto, la difusión del viaje generó inconformidad entre ciudadanos y actores políticos, quienes consideran que la imagen de ostentación contrasta con las necesidades urgentes de las comunidades que ambos ediles están obligados a atender.
Dudas sobre el uso de recursos públicos
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno al origen de los recursos utilizados para financiar el viaje. Hasta el momento, ninguno de los presidentes municipales ha informado públicamente si los gastos fueron cubiertos con recursos propios o si existió el uso, directo o indirecto, de fondos del erario municipal. Esta falta de claridad ha intensificado la exigencia de transparencia y rendición de cuentas.
Además, se ha planteado la posibilidad de responsabilidades administrativas derivadas de la ausencia sin permiso oficial, situación que podría ser observada por los órganos de fiscalización. Mientras no exista una postura oficial, la polémica continúa abierta y la pregunta central persiste: ¿el viaje a Europa de los alcaldes de Hidalgo fue un gasto personal o un posible uso indebido de recursos públicos?