Durante la última década, Hidalgo ha registrado 21 mil 151 robos a casa habitación, de los cuales 3 mil 79 fueron cometidos con violencia, lo que representa el 14.55% del total, de acuerdo con cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Los municipios con mayor incidencia de robo a vivienda en Hidalgo son Pachuca, Mineral de la Reforma, Zempoala, Tulancingo y Tizayuca, zonas urbanas donde la concentración poblacional y el crecimiento habitacional han influido en el aumento de delitos patrimoniales.
Años más críticos: aumento de robos con violencia entre 2015 y 2019
Las estadísticas del SESNSP revelan que el periodo 2015-2019 fue el más alarmante en cuanto a robos a casa habitación con violencia. Durante esos años, la incidencia anual se mantuvo por encima de los 2 mil casos, con un crecimiento sostenido en el uso de la fuerza.
- 2015: 1,980 robos sin violencia y solo 10 violentos
- 2016: 2,040 robos totales; 29 con violencia
- 2017: 2,771 robos; 401 con violencia
- 2018: 2,722 casos; 513 violentos
- 2019: 2,853 robos; 559 con violencia
Este incremento expuso un cambio preocupante en la modalidad del delito, con más casos de intimidación, sometimiento y uso de armas, generando daños físicos y afectaciones emocionales en las víctimas.
Descenso parcial y repunte reciente del delito
A partir de 2020 se observó una reducción gradual en la incidencia, aunque el componente violento se mantuvo relevante:
- 2020: 2,240 robos; 466 violentos
- 2021: 1,413 casos; casi 300 con violencia
- 2022: 1,437 robos; 284 violentos
- 2023: 1,341 incidencias; 248 violentas
- 2024: 968 robos; 104 con violencia
Sin embargo, en 2025 se registró un repunte, cerrando el año con 1,378 robos a casa habitación, de los cuales 174 fueron violentos, lo que reaviva la preocupación por la seguridad en zonas habitacionales de Hidalgo.
Castigos por robo a casa habitación en Hidalgo
En Hidalgo, el robo a casa habitación es considerado un delito grave. Actualmente, el Código Penal establece penas de prisión de entre 10 y 20 años, además de multas económicas. En casos agravados, como robo cometido en grupo, con violencia extrema o reincidencia, las sanciones pueden alcanzar hasta 30 años de cárcel.
Estas medidas buscan proteger el patrimonio y la tranquilidad de las familias, ante un delito que no solo genera pérdidas materiales, sino también un fuerte impacto psicológico y social.