El control, manejo, transporte, venta y uso de explosivos y armas de fuego en México es una facultad exclusiva del ámbito federal, de acuerdo con la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, cuya aplicación corresponde a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Así lo explicó el subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Hidalgo, Román Bernal Díaz, quien precisó que la función de Protección Civil se enfoca en la prevención de accidentes y la reducción de riesgos, mientras que las sanciones y procesos legales recaen en las autoridades federales.
¿Quién regula el uso de explosivos y pirotecnia en México?
De acuerdo con la legislación vigente, SEDENA es la autoridad competente para autorizar, supervisar y sancionar cualquier actividad relacionada con material explosivo, incluida la pirotecnia.
Román Bernal aclaró que el Ministerio Público Federal es el encargado de determinar la pena o multa aplicable cuando se incauta este tipo de material, y subrayó que la ley no distingue entre una o varias piezas, ni establece mínimos de peso en gramos o kilos: cualquier manejo de explosivos sin permiso es sancionable.
¿Un cohete es un explosivo? La definición legal
El funcionario fue enfático: un cohete es, por definición, un explosivo.
Desde esta premisa legal, su transporte, traslado, comercialización y uso están prohibidos sin autorización expresa de la SEDENA.
Esto se debe a que el material explosivo resulta de la combinación de sustancias químicas que reaccionan de forma violenta ante una incitación, lo que representa un riesgo latente para la integridad física de las personas.
Pirotecnia y tradición cultural: Un uso permitido pero regulado
Bernal Díaz reconoció que la pirotecnia tiene un arraigo cultural importante en Hidalgo y en todo el país, especialmente en festividades religiosas y cívicas. Sin embargo, enfatizó que su uso no es libre, sino estrictamente regulado.
Pirotecnia en eventos oficiales
En celebraciones como el Grito de Independencia, los castillos y fuegos artificiales son fabricados y operados por personal registrado ante SEDENA, que cuenta con permisos para:
- Almacenamiento
- Construcción
- Distribución
- Transporte
- Uso de material explosivo
Leer más: SEPH participa en la LXV Reunión Nacional del CONAEDU para evaluar avances de la agenda educativa
Sanciones por venta y uso ilegal de pirotecnia
Aunque Protección Civil no impone sanciones directamente, el subsecretario señaló que, de acuerdo con su conocimiento, las penas pueden incluir:
- Medidas administrativas de 10 a 50 días
- Multas económicas que podrían oscilar entre 25 y 300 UMA
Las sanciones varían según la entidad federativa y las agravantes del caso, entre ellas:
- Almacenamiento irregular
- Comercialización sin permiso
- Venta a menores de edad
- Mezcla de explosivos para potenciar su efecto
“Si el material explosivo se combina con una botella de diésel, ya no hablamos de pirotecnia, sino de una bomba incendiaria, con un riesgo mucho mayor”, advirtió.
Procedimiento legal ante la detección de explosivos
Cuando se detecta a una persona comercializando pirotecnia o explosivos sin autorización:
- Protección Civil emite el señalamiento por riesgo a la ciudadanía.
- El material es neutralizado por tratarse de un objeto de alto riesgo.
- La persona es trasladada al Ministerio Público Federal, junto con un dictamen elaborado por la autoridad competente, es decir, la SEDENA.
El proceso legal y la sanción final corresponden exclusivamente al ámbito federal.
¿Qué pasa con los explosivos incautados?
La destrucción o inutilización del material explosivo depende del Ministerio Público.
Los artefactos son trasladados a un polvorín autorizado y legalmente registrado, donde permanecen resguardados hasta que se determina su destrucción y el método para llevarla a cabo.
No todo artefacto luminoso es explosivo
El subsecretario aclaró que no todos los objetos luminosos son considerados explosivos.
Por ejemplo:
- Luces de bengala: no son explosivos, ya que solo producen brillo y no generan una reacción violenta.
- Explosivos pirotécnicos: implican una reacción química agresiva y representan un riesgo significativo.
Finalmente, Román Bernal Díaz hizo un llamado enfático a madres y padres de familia para no poner pirotecnia ni explosivos en manos de ninguna persona, especialmente menores de edad.