Sin importar que desde hace 32 años la Fundación Arturo Herrera Cabañas impulsa la cultura, las artes, los derechos humanos y la historia de Hidalgo, su espacio corre el riesgo de cerrar sus puertas. A través de una carta, la doctora Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, presidenta de la fundación, lamentó que la sede ubicada en la calle Ignacio Allende 113 está en riesgo ante decisiones de algunas personas.
En su misiva dirigida a autoridades de los diferentes niveles de gobierno, la experta recordó que en las salas de la fundación no solo se hace comunidad, sino se construye la historia de Pachuca y de Hidalgo. A través de talleres, exposiciones, presentaciones de libros, conciertos, conferencias y albergar miles de documentos, el espacio da voz a la construcción de un legado histórico que hoy corre el riesgo de desaparecer.
TAMBIÉN LEE: SEPH participa en la inauguración del FINI con autoridades de la UAEH
¿Adiós? Fundación Arturo Herrera Cabañas enfrenta posible desalojo
De acuerdo con la doctora Gutiérrez Mejía, la vieja casona que ocupan desde hace 26 años hoyo peligra. Esto luego que autoridades pretenden desalojar el edificio porque, a su consideración, el buscar un fondo destinado para sus actividades, como abrir una barra de café, representa un objetivo de lucro. “Todo va dedicado a las actividades primordiales”, sostuvo la experta, quien recuerda que el recinto carece de un presupuesto estatal.
“Se ha objetado esta afirmación sin respuesta por el municipio. Ahora nos enteramos de que con ello intentan desalojar, violando el artículo 14 de la Constitución, que obliga a llevar un juicio previo, aprovechando una ley local que permitiría violar ese principio”, sostuvo.
TAMBIÉN LEE: Trabajadores de Canal 22 denuncian que no les han pagado en 4 meses
Agregó que desalojar la Fundación Arturo Herrera Cabañas no es solo un dolor para quienes trabajan y le dan vida desde hace décadas. También es un golpe a la sociedad, a artistas, a grupos sociales y todos los integrantes que en estos años dieron vida y revivieron la vieja casona abandonada por el voluntariado de la SCT.
“Es un momento amargo, pero nuestra voluntad sigue intacta. buscaremos nuevas formas de corresponden a su confianza de tantos años”, añadió.