Durante mucho tiempo, los hidalguenses que vivían en comunidades marginadas o en pobreza extrema enfrentaban dificultades para acceder a salud, educación, vivienda y alimentación. Los largos desplazamientos y la falta de apoyos dejaban a muchas familias sin oportunidades de desarrollo y estabilidad.
Con la visión del gobernador Julio Menchaca, el gobierno de Hidalgo puso en marcha el Programa Estatal para el Bienestar y Desarrollo. Esta estrategia destina 776 millones de pesos para atender a 80 mil personas en situación de vulnerabilidad. El programa entrega apoyos económicos y servicios esenciales directamente a las comunidades, especialmente en zonas rurales e indígenas.

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Gracias a esta iniciativa, los hidalguenses tienen acceso más sencillo a educación, vivienda, atención médica y alimentación, reduciendo las brechas sociales que durante años limitaron su desarrollo. Los apoyos llegan de manera directa, evitando trámites complicados y desplazamientos innecesarios.
El programa beneficia principalmente a las familias en mayor necesidad, proporcionando seguridad y estabilidad. Quienes antes dependían únicamente de sus recursos ahora cuentan con asistencia concreta, lo que mejora su calidad de vida y abre nuevas oportunidades de desarrollo.

El Programa Estatal para el Bienestar y Desarrollo se sostiene mediante coordinación constante entre autoridades estatales y locales, con seguimiento puntual de los apoyos entregados. Esta estrategia garantiza que Hidalgo siga avanzando hacia un estado con más oportunidades y mejores condiciones para todos.