Centrobús, el nuevo transporte eléctrico del Centro Histórico de la Ciudad de México, cumple tres meses en operación y enfrenta un arranque cuesta arriba: retrasos, comercio ambulante que bloquea su circuito y usuarios que prefieren seguir usando el Metrobús.
¿Qué es Centrobús?
Centrobús es un circuito de transporte público eléctrico operado por la RTP, con 12 unidades manejadas exclusivamente por mujeres. Comenzó operaciones el 8 de mayo de 2026 con el objetivo de conectar puntos clave del Centro Histórico y descongestionar la zona de otros medios de transporte. El costo del viaje es de 5 pesos.
Los retrasos: hasta hora y media de recorrido
Durante la primera semana de operaciones, los tiempos de recorrido variaron entre 38 minutos y una hora y media, muy por encima de lo estimado, debido a las condiciones cambiantes del tránsito en la zona. Un usuario relató a medios que esperó 20 minutos a una unidad que, según la pantalla informativa, llegaría en apenas 6.
El ambulantaje, el principal obstáculo
El comercio ambulante en las banquetas, junto con motocicletas, camiones de descarga y peatones invadiendo los carriles, complica la circulación de Centrobús. La avenida Circunvalación es de los puntos más conflictivos, con autos estacionados de forma ilegal sobre el carril confinado del servicio.
“Están aplicando operativos para despejarlas y hacer más ágil el circuito”, afirmó Carlos Cervantes, titular de la Autoridad del Centro Histórico, sobre las acciones para liberar las calles del ambulantaje que afecta la ruta.
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Cervantes reconoció también que el servicio carece de difusión suficiente entre los usuarios, y explicó que Centrobús busca conectar a visitantes con otros medios de transporte para “sacarte de los perímetros más complicados” del Centro Histórico.
La competencia directa: el Metrobús
Pese a operar en la misma zona, Centrobús pierde por mucho la comparación con el Metrobús Línea 4, con quien comparte carriles en parte de su recorrido. En observaciones recientes, mientras entre 3 y 5 personas esperaban una unidad de Centrobús, hasta 10 usuarios aguardaban el Metrobús en la misma parada: una proporción de casi el doble a favor del sistema ya consolidado.
El desconocimiento del servicio y la costumbre de usar alternativas ya probadas explican buena parte de esa preferencia. Una usuaria que decidió darle una oportunidad al nuevo transporte lo resumió así:
“Es la primera vez que lo vamos a usar, siempre usamos el Metrobús, pero mi esposa trae una molestia en el pie y ya no queremos caminar.”
Un sistema con 13 rutas que ya competían por espacio
Centrobús no llegó a un espacio vacío: debe convivir con 13 rutas de transporte que ya operaban en el Centro Histórico antes de su llegada, lo que añade presión sobre calles que de por sí enfrentan congestión constante por el volumen de comercio, turismo y tránsito peatonal de la zona.
¿Qué sigue para Centrobús?
Las autoridades del Centro Histórico apuestan por reforzar los operativos contra el ambulantaje y mejorar la difusión del servicio como las dos palancas principales para revertir la baja demanda. Mientras tanto, la coexistencia con el Metrobús y las condiciones viales de una de las zonas más transitadas de la capital seguirán siendo la prueba de fuego para saber si Centrobús logra consolidarse como una alternativa real de movilidad en el ya de por sí saturado sistema de transporte de la Ciudad de México.