Alejandro Armenta Mier, gobernador de Puebla, se encuentra en medio de una polémica tras revelarse que ordenó a empleados estatales publicar mensajes positivos sobre su gestión en redes sociales. Para supervisar estas publicaciones, la administración recurrió a la aplicación Nódica, diseñada para controlar que los burócratas compartieran “likes”, comentarios elogiosos y mensajes de respaldo a diario, bajo amenaza implícita de posibles repercusiones laborales.
Periodistas locales como Héctor Llorame y el portal e-Consulta descubrieron que la plataforma obligaba a los empleados a registrar los enlaces de sus cuentas en Facebook, Instagram, X, YouTube y TikTok.
La app operaba bajo el dominio ciberactivismopuebla.mx, registrado por la empresa Bitgob Ideas de Poder, propiedad del especialista en marketing político Francisco Javier Serrano González. La controversia se agravó cuando Serrano fue hallado asesinado el mismo día que se reveló la estrategia, lo que añadió un tono macabro al escándalo.

Voluntariedad que no convence
José Tomé, titular de la Coordinación General de Comunicación Social y Agenda Digital, aseguró que la participación en Nódica era “voluntaria” y que Serrano colaboraba “honoríficamente” sin recibir pago.
Sin embargo, los testimonios de empleados contradicen esta versión. Muchos reportaron que la instrucción provenía directamente de sus superiores y que no cumplirla podía generar temor a represalias o afectar su permanencia en el cargo. La expresión “ponerse la camiseta” se convirtió en un símbolo de presión para difundir elogios al gobernador, más que un acto voluntario de apoyo.
Los empleados debían publicar al menos tres veces por semana y enviar capturas de pantalla como evidencia de su participación. La estrategia estuvo coordinada por Fansel Miroslava Pastor, sobrina de la Fiscal General de Puebla, quien registraba qué dependencias cumplían con las publicaciones y cuáles no.
Tras el homicidio de Serrano, la app se desactivó, pero la práctica continúa mediante grupos de WhatsApp, donde los trabajadores deben enviar pruebas de sus interacciones.
Mensajes obligados y control de imagen de Alejandro Armenta
Entre los mensajes que los empleados debían difundir se encontraban frases como:
“Excelente trabajo gobernador”, “Qué orgullo nuestro gobernador” o “Muy bien, Sr. Gobernador Armenta”.
La Secretaría Anticorrupción del gobierno insiste en que no existe obligación de publicar contenido en redes personales y que las cuentas privadas no forman parte de las responsabilidades laborales. Sin embargo, la insistencia en enviar pruebas y la supervisión constante evidencia un ambiente de control y presión sobre los empleados.
Hasta el momento, Armenta no ha hecho declaración alguna sobre la polémica, dejando a la administración en medio de la crítica pública y cuestionando la transparencia y la libertad de expresión dentro del gobierno estatal.
