El municipio poblano de Izúcar de Matamoros enfrenta un brote del virus Coxsackie que ha generado preocupación entre padres, docentes y autoridades locales. Por ello se han tomado algunas medidas para evitar el contagio de la enfermedad mientras se llevan a cabo labores de desinfección profunda.
El virus Coxsackie afecta especialmente el sistema digestivo y respiratorio. Aunque en la mayoría de los casos causa cuadros leves, su capacidad de contagio lo convierte en un motivo de vigilancia para las autoridades sanitarias, especialmente entre niños menores de diez años.
Prevención y cuidados frente al virus Coxsackie
La enfermedad, popularmente conocida como “manos, pies y boca” es la manifestación más común de este virus. Provoca fiebre leve, dolor de garganta, ampollas en la boca y erupciones en las manos y pies. Los especialistas recomiendan observar signos de alarma como fiebre persistente o dificultad para respirar, que pueden requerir atención médica inmediata.

Fuente: Secretaría de Salud de Puebla
El contagio se produce al tener contacto con secreciones, superficies contaminadas o al compartir objetos como juguetes, vasos o toallas. Por ello, el lavado constante de manos, la limpieza de áreas comunes y evitar el contacto directo con personas infectadas son medidas clave para frenar su expansión.
Lee también: Vacuna contra la tuberculosis estará disponible nuevamente
Cuidado y atención en casa
No existe una vacuna ni tratamiento específico contra el virus Coxsackie. Sin embargo, la mayoría de los niños se recupera en pocos días con cuidados básicos: mantener una buena hidratación, ofrecer alimentos suaves, permitir el descanso y controlar la fiebre bajo supervisión médica.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) y las autoridades de salud de Puebla subrayan que la información y la prevención son las mejores herramientas para proteger a la comunidad escolar ante este tipo de brotes.