El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció este viernes que reanudará la importación limitada de ganado procedente de México, poniendo fin a más de un año de cierre fronterizo para el sector pecuario. La decisión llega mientras el brote de gusano barrenador del Nuevo Mundo continúa afectando a ambos países.
La secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, informó que se trata de una reapertura coordinada del puerto de Douglas, Arizona, que comenzará en fases a partir del 24 de agosto de 2026. Sin embargo, la medida está condicionada a que México cumpla con un plan de acción conjunto para combatir la plaga parasitaria.
Más de 40 casos confirmados en territorio estadounidense
Hasta la fecha se han registrado 42 casos de gusano barrenador en Estados Unidos, de los cuales 41 se han detectado en Texas, lo que convierte a ese estado en el epicentro de la emergencia sanitaria animal en la frontera norte.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una larva de mosca que se alimenta del tejido vivo de animales de sangre caliente, incluyendo ganado bovino, ovino y caprino. Si no se trata a tiempo, las infestaciones pueden causar la muerte del animal en cuestión de días. Esta plaga fue erradicada de Estados Unidos en la década de 1960, pero ha resurgido en los últimos años proveniente de América Central.
“El cierre de los puertos de entrada del sur durante el último año ha sido una acción difícil pero necesaria para controlar la propagación del gusano barrenador en México”
Brooke Rollins, Secretaria de Agricultura de Estados Unidos
Rollins agregó que gracias al trabajo del gobierno federal, así como de socios estatales, locales y de la industria, “ahora es seguro reabrir el puerto de Douglas, Arizona, en 30 días para reanudar el movimiento de ganado que tiene cientos de años de tradición”.
Sonora y Chihuahua, estados mexicanos de menor riesgo
Según el USDA, los estados mexicanos de Sonora y Chihuahua cuentan con una sólida infraestructura de sanidad animal y son considerados los de menor riesgo para el gusano barrenador. Por esta razón, serán los primeros en participar en la reapertura coordinada del comercio ganadero.
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Esta decisión reconoce los esfuerzos que México ha realizado para contener el brote, particularmente en su frontera norte. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ha implementado cercos sanitarios y programas de vigilancia epidemiológica en las zonas ganaderas más importantes del país.
El comercio de ganado entre México y Estados Unidos representa miles de millones de dólares anuales y es fundamental para las economías de ambos países. México es tradicionalmente uno de los principales proveedores de becerros para engorda que se destinan a los corrales de alimentación estadounidenses, especialmente en Texas, Nuevo México y Arizona.
Críticas por la demora en la reapertura
El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, agradeció a Rollins por atender su llamado a reabrir la frontera para la importación de ganado mexicano. Sin embargo, expresó su preocupación por el manejo de la crisis y consideró que la decisión debió tomarse antes.
“Reanudar la importación de ganado desde México es lo correcto para los ganaderos y los consumidores estadounidenses. El cierre prolongado ya ha cobrado factura a los productores, ha interrumpido las cadenas de suministro y ha creado incertidumbre que podría tener consecuencias duraderas para la industria ganadera”
Sid Miller, Comisionado de Agricultura de Texas
Miller también criticó la respuesta del USDA ante el gusano barrenador, señalando que no ha sido suficientemente agresiva. “El USDA ha pasado más de un año reaccionando en lugar de adelantarse al problema”, afirmó el funcionario texano, advirtiendo que “no podemos darnos el lujo de depender de medidas a medias cuando hay miles de millones de dólares en producción ganadera en juego”.
Contexto: más de un año de cierre fronterizo
El USDA cerró todos los puertos de entrada del sur a las importaciones de ganado procedente de México en mayo de 2025, y han permanecido cerrados desde entonces. Esta medida drástica impidió que el ganado mexicano pudiera ser importado legalmente a Estados Unidos durante más de 14 meses.
El cierre tuvo efectos significativos en la cadena de suministro de carne de res en Norteamérica. Los ganaderos mexicanos enfrentaron pérdidas millonarias al no poder colocar su producto en el mercado estadounidense, mientras que los compradores del otro lado de la frontera tuvieron que buscar alternativas más costosas.
Para los consumidores, el cierre contribuyó a presionar los precios de la carne de res, que ya venían al alza por factores como la sequía en las principales regiones ganaderas y el aumento en los costos de producción.
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Implicaciones para México y el sector ganadero
La reapertura, aunque limitada, representa una buena noticia para los ganaderos mexicanos que dependen del mercado estadounidense. México exporta anualmente más de un millón de cabezas de ganado a Estados Unidos, principalmente becerros que se engordan en corrales de alimentación antes de ser procesados.
La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, ha estado en comunicación constante con sus contrapartes estadounidenses para facilitar la normalización del comercio agropecuario binacional, en el marco de las negociaciones comerciales más amplias entre ambos países.
Los productores ganaderos de Sonora y Chihuahua serán los primeros beneficiados, pero se espera que gradualmente se incorporen otros estados fronterizos conforme avancen los protocolos sanitarios conjuntos.
Lo que viene: calendario de reapertura
La reapertura del puerto de Douglas comenzará el 24 de agosto de 2026 y se realizará por fases. Las autoridades de ambos países continuarán monitoreando la situación del gusano barrenador y podrían ajustar los protocolos según evolucione el brote.
Los ganaderos mexicanos que deseen exportar deberán cumplir con los requisitos sanitarios establecidos en el plan de acción conjunto, incluyendo certificaciones veterinarias y pruebas de detección del parásito. Se espera que en las próximas semanas se publiquen los lineamientos específicos para participar en la importación de ganado mexicano.