El representante Andy Biggs ganó las primarias del Partido Republicano para la gubernatura de Arizona, estableciendo un enfrentamiento decisivo en noviembre contra la actual gobernadora demócrata Katie Hobbs en uno de los estados más disputados de Estados Unidos.
Biggs, quien fue presidente del conservador House Freedom Caucus y cuenta con el respaldo de Donald Trump, se impuso en una contienda que incluyó al congresista David Schweikert y a los empresarios Scott Neely y Ken Miceli.
El congresista de 62 años ha representado un distrito en las afueras de Phoenix durante cinco periodos consecutivos y mantuvo una ventaja constante en las encuestas previas a la jornada electoral del 21 de julio de 2026.
Campaña centrada en seguridad fronteriza e impuestos
Durante toda su campaña, Biggs utilizó el respaldo presidencial como eje central de su estrategia. Sus principales promesas giraron en torno a reforzar la seguridad en la frontera con México y reducir la carga fiscal para los habitantes de Arizona.
Sin embargo, el factor Trump podría jugar de manera distinta en la elección general. Arizona es uno de los cinco estados que el mandatario ganó en 2024 donde hay gubernaturas demócratas en disputa este año.
Los demócratas han encontrado éxito en Arizona, tradicionalmente un bastión republicano, compitiendo precisamente contra candidatos alineados con Trump en ciclos recientes.
Actualmente, además de contar con una gobernadora demócrata, Arizona tiene dos senadores federales demócratas, y el partido controla las oficinas del secretario de estado y del fiscal general.
Biggs busca atraer a votantes independientes
En la recta final de las primarias, el congresista republicano intentó presentarse como alguien capaz de trabajar con el otro lado del espectro político, en un esfuerzo aparente por atraer al enorme bloque de votantes independientes del estado.
Más de un tercio de los votantes de Arizona no están registrados con ninguno de los dos partidos principales, lo que los convierte en un factor decisivo para cualquier candidato.
“Puedo ser conservador, pero también he demostrado que incluso cuando eres conservador, si buscas colaborar, puedes encontrar puntos y maneras de colaborar incluso con personas que fundamentalmente están en desacuerdo contigo en otras cosas”
Andy Biggs, congresista republicano
Controversia por elecciones de 2020
Biggs carga con un historial controversial. Durante años cuestionó la legitimidad de la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020, una postura que podría complicar su campaña entre votantes moderados.
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En entrevistas recientes, el candidato republicano evitó responder directamente sobre ese tema. Cuando se le preguntó, respondió que no iba a criticar a otros republicanos y que el partido tiene personas con “puntos de vista diversos”.
Agregó que los republicanos ganarán “mirando hacia adelante y teniendo una visión para el estado”, en un intento por pasar la página de esa controversia.
Katie Hobbs busca la reelección sin competencia interna
Por su parte, la gobernadora Katie Hobbs no enfrentó oposición en las primarias demócratas. La mandataria busca un segundo periodo tras ganar la elección de 2022 por un margen de menos de un punto porcentual.
Aquella victoria fue una de las más cerradas en la historia reciente del estado, lo que demuestra cuán competitivo es el panorama electoral en Arizona.
Con el ambiente político nacional esperado para favorecer a los demócratas, el respetado Cook Political Report modificó este mes su calificación de la carrera por la gubernatura de Arizona de “empate técnico” a “inclinación demócrata”.
Implicaciones para México y la frontera
La elección de gobernador en Arizona tiene relevancia directa para México. El estado comparte más de 600 kilómetros de frontera con Sonora, y las políticas migratorias y de seguridad fronteriza que implemente el próximo gobernador impactarán las relaciones bilaterales.
Biggs ha sido uno de los congresistas más vocales en favor de políticas restrictivas en la frontera, mientras que Hobbs ha mantenido un enfoque más moderado durante su gestión.
Arizona es además un punto crucial para el comercio entre ambos países. Por el puerto de Nogales cruzan anualmente miles de millones de dólares en productos agrícolas y manufactureros.
Lo que viene en la carrera por Arizona
La elección general está programada para el 3 de noviembre de 2026. Ambos candidatos iniciarán ahora sus campañas generales en un estado que será uno de los más observados a nivel nacional.
Para Biggs, el reto será mantener a su base conservadora motivada mientras atrae a suficientes votantes independientes. Para Hobbs, la clave estará en defender su gestión y capitalizar el rechazo que algunos votantes tienen hacia candidatos estrechamente ligados a Trump.
Arizona continúa consolidándose como uno de los estados más competitivos de la Unión Americana, donde cada voto puede hacer la diferencia.
La elección de noviembre determinará no solo el rumbo político del estado, sino que enviará señales importantes sobre el ambiente político nacional de cara a las elecciones intermedias y, eventualmente, a la carrera presidencial de 2028.