El Tren Maya reportó pérdidas millonarias durante el año 2025, sumando un total que supera los 6 mil 300 millones de pesos. La Secretaría de Infraestructura y Comunicaciones informó que tanto el proyecto ferroviario como los hoteles vinculados a su ruta enfrentaron esta situación financiera adversa. Las cifras oficiales indicaron que el tramo operativo en ese periodo trasladó a un millón 504 mil 319 pasajeros desde su inauguración, el 8 de diciembre de 2023, hasta el 11 de agosto de 2025.
El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), encargado del Tren Maya, detalló que aunque el volumen de usuarios fue considerable, los costos operativos y las inversiones en infraestructura superaron los ingresos generados. Se mencionaron deficiencias en la rentabilidad del sistema y en la administración de los recursos destinados al mantenimiento y expansión de los servicios complementarios, como los hoteles asociados.
Dificultades técnicas y eventos en la operación del Tren Maya
El proyecto presenta antecedentes de dificultades técnicas, incluyendo tres descarrilamientos registrados: uno en marzo de 2024 en Tixkokob, Yucatán; otro en enero de 2025 en la estación Limones, Quintana Roo; y un tercero en junio del mismo año cerca de Escárcega, Campeche. Estos incidentes provocaron suspensiones temporales en la operación del servicio y generaron costos adicionales para las reparaciones y contingencias.
En cuanto al desarrollo territorial, la Presidencia de la República emitió la expropiación de casi tres hectáreas de tierras ejidales en Campeche a inicios de marzo de 2026, con el objetivo de ampliar el tramo 5 del Tren Maya. Se indicó que esta acción obedeció a la necesidad de continuar con las obras, las cuales deben cumplir con la normativa ambiental vigente. Un juzgado federal ordenó que la construcción del tramo 5 se realice respetando las disposiciones en materia ecológica, tras litigios interpuestos por organizaciones ambientalistas y comunidades locales.
Impactos ambientales documentados en la península de Yucatán
Especialistas en medio ambiente documentaron impactos negativos en el ecosistema de la península de Yucatán. Estudios realizados por universidades públicas constataron un deterioro en la biodiversidad y alteraciones en el hábitat de flora y fauna locales, atribuidos a las obras de infraestructura e incremento de actividad humana en la región. Estos informes forman parte de los expedientes presentados ante instancias judiciales que buscan la revisión de permisos y el cumplimiento de la ley ambiental en el proyecto.
El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) recibió solicitudes ciudadanas sobre los contratos de obra pública relacionados con el Tren Maya. Los documentos entregados muestran modificaciones presupuestales durante el año 2025, reflejando ajustes financieros significativos para cubrir los gastos operativos y de mantenimiento.
Supervisión, seguridad y alianzas estratégicas del Tren Maya
Además, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), involucrada en la supervisión de la seguridad en las vías férreas, reportó una serie de patrullajes y medidas preventivas implementadas tras los accidentes y actos de vandalismo registrados en algunos tramos de la ruta. La coordinación entre distintas dependencias busca garantizar la seguridad del transporte ferroviario y la infraestructura asociada.
El Tren Maya mantiene una alianza estratégica con el Tren Interurbano México-Toluca, con la finalidad de consolidar la movilidad regional. La colaboración fue anunciada en septiembre de 2025 y refleja un esfuerzo conjunto para integrar sistemas de transporte ferroviario en el país. Sin embargo, la operación del Tren Maya continúa enfrentando retos financieros, técnicos y ambientales.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) continúa supervisando el cumplimiento de los permisos otorgados para la construcción y operación del proyecto. El seguimiento de las condiciones ambientales y la mitigación de daños forman parte del compromiso legal vigente para el desarrollo de infraestructura en la península de Yucatán.