En tres años de gobierno, la administración de Julio Menchaca construyó un total de mil 34 kilómetros de caminos y carreteras rehabilitadas o construidas en diferentes regiones del estado.
La realización de estas obras forman parte de la consolidación de su plan de conectividad e infraestructura. Esta estrategia busca acercar a las comunidades, impulsar el comercio y fortalecer la integración de Hidalgo con el resto del país.
Las autoridades sostienen que las obras de movilidad no solo representan un beneficio logístico. Sus beneficios inciden en el desarrollo económico y en la calidad de vida de los hidalguenses porque una mejor conectividad permite reducir tiempos de traslado, facilitar el acceso a servicios y abrir nuevas oportunidades de inversión.
A la par, se ha trabajado en la construcción y modernización de 210 kilómetros de calles, avenidas, bulevares y banquetas. La estrategia es bajo un enfoque de accesibilidad y sentido humano. Estas acciones se reflejan especialmente en la Zona Metropolitana de Pachuca, con la intervención de vialidades como el bulevar Minero, Everardo Márquez, Felipe Ángeles, Nuevo Hidalgo y Centenario.
El programa de infraestructura también se ha extendido a otras regiones del estado, con proyectos estratégicos como la Autopista Turística de la Montaña, la carretera Metepec-Huehuetla en la sierra Otomí-Tepehua y el Distribuidor Vial Jaltepec en Tulancingo.
Las intervenciones en carreteras y calles por parte del gobernador Julio Menchaca permiten detonar el turismo, mejorar la conectividad regional y fortalecer el tejido económico local.
Con estos resultados, el gobierno de Hidalgo sienta bases sólidas para un desarrollo regional equilibrado y sostenible.