La Refinería Olmeca de Dos Bocas, construida por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se convirtió en un peligro para niños de unas escuelas de preescolar y primaria. Padres de familia denunciaron que debido a la proximidad de la megaobra de la 4T es que sus pequeños enfrentan problemas de salud.
Indican que los problemas de salud van desde dolores de cabeza hasta desmayos. A esto se suman los constantes malestares derivados por las actividades que realizan en el inmueble, así como el constante olor a combustible.
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Refinería de AMLO pone en peligro a niños de preescolar y primaria
Los padres de familia no exigen ninguna compensación ni emprenderán una lucha contra la administración de Javier May ni de Claudia Sheinbaum. Piden que los centros educativos de nivel básico sean reubicados de la colonia Lázaro Cárdenas, de Paraíso, Tabasco. Sostienen que dicha zona quedó con afectaciones por la construcción de la instalación industrial y su entrada en operación.
Advierten que debido a la operación de la Refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco, construida por AMLO, las escuelas de los niños de preescolar y primaria amanece con un desecho negro conocido como “Coque”. Esta sustancia es peligrosa, dado que puede ingresar al cuerpo humano a través de las vías respiratorias.
Consideran que esta situación que se produjo derivado de la operación de la fábrica es una bomba de tiempo para toda la población de los alrededores, en especial si es que ocurre un siniestro, pues no habrá “tiempo de correr”.
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Dos Bocas, una refinería que no refina y produce gastos
La refinería Olmeca es uno de los proyectos energéticos más polémicos del país debido a cuestionamientos sobre su costo, su impacto en las finanzas públicas y sus resultados en producción. El proyecto se presentó como pieza clave para la autosuficiencia en combustibles; sin embargo, su desarrollo lo marcan retrasos en el inicio de operaciones y dudas sobre su capacidad para alcanzar niveles óptimos de refinación. De acuerdo con proyecciones oficiales, la planta fue diseñada para procesar alrededor de 340 mil barriles diarios de crudo, una cifra que no cumple.
Otro de los ejes de controversia fue el incremento del costo total del proyecto. Inicialmente las estimaciones eran de alrededor de 8 mil millones de dólares, pero distintas evaluaciones financieras señalan que la inversión total supera los 16 mil millones de dólares. Este aumento generó críticas de analistas y organismos financieros, quienes advierten sobre riesgos de sobrecostos y presiones adicionales sobre Petróleos Mexicanos (Pemex).
El debate público incluye cuestionamientos sobre la rentabilidad y la viabilidad a largo plazo de la refinería frente a la transición energética global. Mientras el gobierno federal sostiene que Dos Bocas permitirá reducir la dependencia de importaciones de combustibles y fortalecer la soberanía energética, especialistas han señalado que la carga financiera del proyecto podría limitar recursos para otras áreas estratégicas. En ese contexto, la refinería continúa siendo un símbolo de política energética nacional, pero también un foco de discusión sobre el equilibrio entre inversión pública, deuda y resultados productivos en el sector petrolero mexicano.