El Ayuntamiento de Pachuca no se encuentra en condiciones financieras para asumir los gastos derivados de los daños que los baches ocasionan a los vehículos, debido a las limitaciones presupuestales y al rezago histórico en el mantenimiento de las vialidades, informó el presidente municipal, Jorge Alberto Reyes Hernández.
Durante una declaración pública, el alcalde explicó que el municipio no cuenta con un presupuesto suficiente para atender, además del bacheo, la reparación individual de automóviles que han sufrido daños en suspensiones, llantas u otras partes mecánicas. Señaló que los recursos disponibles son limitados y deben priorizarse para acciones de infraestructura que beneficien de manera general a la población.
“No tenemos un presupuesto amplio o sólido para poder cubrir los actuales baches; imagínate meterle más reducción del presupuesto para poder afrontar otros gastos”, expresó Reyes Hernández. Añadió que destinar recursos para pagar daños a vehículos implicaría disminuir de manera directa el dinero asignado a obra pública, lo que afectaría la capacidad del gobierno municipal para rehabilitar calles y avenidas.
El presidente municipal subrayó que, si el Ayuntamiento se enfocara en cubrir las afectaciones individuales, se reduciría significativamente el alcance de los programas de mantenimiento vial. “Si yo me dedico a pagar los daños a toda la gente, pues alcanzaría mucho menos para bachear o para hacer calles”, puntualizó.
De acuerdo con el alcalde, el problema de los baches en Pachuca es resultado de un rezago acumulado durante varios años, provocado por la falta de inversión y mantenimiento por parte de administraciones anteriores. Esta situación ha generado molestia entre los ciudadanos, quienes de manera constante reportan daños a sus vehículos al transitar por calles en mal estado.
La percepción ciudadana coincide con los datos de la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), en la que los habitantes de Pachuca señalaron a los baches como uno de los principales problemas de la ciudad. El estudio refleja que el deterioro de las vialidades impacta negativamente en la movilidad y en la calidad de vida de la población.