Finlandia se sube al paraguas nuclear de Macron y el Ártico se vuelve bastión militar europeo

Finlandia se suma a la disuasión nuclear avanzada de Macron y ofrece liderar un rompehielos en el Ártico. Doce países firman comunicado conjunto para fortalecer la seguridad en la región ante amenazas rusas.

Europa se pone las pilas en el Ártico. Finlandia anunció este 14 de septiembre que se suma a la iniciativa de disuasión nuclear avanzada que lanzó el presidente francés Emmanuel Macron, en una cumbre celebrada en Rovaniemi, tierra de Santa Claus pero con tensiones muy reales.

La movida no es menor. Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania y Polonia ya estaban en el plan. Ahora los finlandeses entran al club y además ofrecen liderar y albergar un rompehielos en la región ártica. Porque el hielo se derrite, pero las amenazas rusas no.

Dato clave
Doce países firmaron el comunicado de Rovaniemi: Finlandia, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia, Alemania, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia.

Paraguas nuclear sin pisar callos de la OTAN

El presidente finlandés Alexander Stubb y el primer ministro Petteri Orpo dejaron claro que esto no compite con la OTAN. Al contrario, lo complementa.

La iniciativa francesa no sustituye a la disuasión nuclear de la OTAN ni se solapa con ella. La prioridad absoluta de Finlandia es actuar en el marco de la OTAN y de la Unión Europea.

Ambos países confirmaron que en los próximos meses se creará un grupo rector sobre cuestiones nucleares para que esto no se quede en papel mojado. La idea, según dijeron, es lograr una Europa más fuerte, más segura y mejor defendida.

Esta medida refuerza la responsabilidad de Europa en su propia defensa y contribuye a prevenir una escalada.

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Doce países firman y mandan mensaje a Moscú

La cumbre en Rovaniemi no fue solo para tomarse fotos con renos. Doce países firmaron un comunicado conjunto: Finlandia, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia, Alemania, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia.

El mensaje fue directo: el éxito de Europa depende de una región ártica segura. Y ahí está el detalle. Rusia usa la zona para mover su flota fantasma, mientras el cambio climático abre nuevas rutas y tensiones.

La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, no se anduvo con rodeos sobre Moscú:

Rusia solo tiene esa mentalidad de que puede arrebatar cualquier cosa por la fuerza y que solo retrocede si se les obliga por la fuerza.

Y remató con un llamado a no dejarse intimidar:

Debemos demostrar que estamos aquí para Ucrania y que no nos dejamos intimidar, porque, de lo contrario, Rusia conseguirá lo que quiere, que es la sumisión de Ucrania, y ese, además, no es su objetivo final.

El presidente lituano Gitanas Nauseda también pidió que la UE y la OTAN colaboren de verdad en el Ártico, con más presencia militar y económica. Porque ahí confluyen las amenazas rusas, la competencia de potencias globales y el deshielo que cambia el tablero.

Mientras tanto, la UE anuló recientemente una ayuda de 200 millones para Groenlandia, y hace poco cayó un dron contra un tren cerca de la frontera con Polonia. El Ártico ya no es solo cosa de osos polares.

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