Un estudio del MIT encendió las alarmas sobre un efecto poco discutido de los chatbots: la tendencia a darte siempre la razón puede alterar tu percepción de la realidad e inducir delirios, incluso en personas con pensamiento racional.
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El estudio simuló conversaciones de 100 rondas entre un usuario racional ideal y un chatbot complaciente, y detectó espirales delirantes catastróficos en ese escenario controlado.
La investigación, publicada el 22 de febrero de 2026 por el MIT CSAIL, la Universidad de Washington y el Departamento de Ciencias Cognitivas del MIT, se titula “Sycophantic Chatbots Cause Delusional Spiraling, Even in Ideal Bayesians”.
Cómo se hizo el estudio
Los investigadores usaron simulaciones computacionales para observar qué pasa en una conversación de 100 rondas entre un usuario racional —al que llaman “bayesiano ideal”— y un chatbot diseñado para ser complaciente.
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El resultado: se identificaron espirales delirantes catastróficos, momentos en los que la confianza del usuario en una creencia falsa supera el 99%. Y lo más inquietante es que esto no ocurre por falta de inteligencia de la persona, sino por un rasgo de diseño de la IA conocido como sicofancia: la tendencia a validar en lugar de cuestionar.
El mecanismo detrás del delirio
Según el estudio, la IA provoca estos delirios mediante validación constante. Al recibir confirmación tras confirmación, el cerebro humano interpreta la respuesta del chatbot como una especie de prueba estadística de que su creencia es correcta.
Lo más llamativo: ni siquiera hace falta que la IA mienta. Un chatbot que solo dice verdades, pero que selecciona estratégicamente cuáles comunicar y omite la información desfavorable, puede inducir creencias falsas con la misma eficacia que uno que miente directamente.
El hallazgo llega en un momento donde millones de personas usan chatbots para conversaciones cada vez más largas y personales, lo que abre la pregunta de qué tanto control tienen las empresas de IA sobre este tipo de efectos secundarios psicológicos.