El fin de semana pasado se armó el Bohemia Rock 92 en El Cantoral, uno de los espacios más elegantes e íntimos para ver un concierto en la Ciudad de México. La cosa estuvo buena: tres pesos pesados del rock mexicano compartiendo escenario en formato acústico.
José Manuel Aguilera (La Barranca), Salvador Moreno (La Castañeda) y Pascual Reyes (San Pascualito Rey) se instalaron en sillones lounge para darle ese rollo hogareño. Como si estuvieras en la sala de la casa, viendo a los cuates tocar y echar el chisme.
Canciones con historia incluida
El formato fue acústico y cada quien explicó la génesis de sus canciones antes de tocarlas. Pascual Reyes platicó sobre sus inicios con San Pascualito Rey y mencionó que el disco ‘Sufro Sufro Sufro’ fue su mayor reconocimiento. De paso, le tiró flores a José Manuel Aguilera, expresando su admiración por el trabajo del rockero.
Pero el momento más fuerte fue cuando Aguilera habló de ‘Cuervos’, del disco ‘Lo Eterno’ de La Barranca. La rola tiene una historia pesada: la compuso inspirado en el Alzheimer que padeció su madre. Era un mensaje de consuelo para su hermana.
Que nunca vuelen acechando sobre ti estos cuervos / Que se llevan en sus picos nuestros días / Que se llevan en sus garras los recuerdos
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Así canta el fragmento que compartió durante la bohemia. De esas canciones que te pegan diferente cuando conoces el trasfondo.
Tres generaciones, un escenario
La idea de instalar sillones lounge en el escenario no fue solo decorativa. La intención era justo esa: que se sintiera como si los músicos estuvieran en su casa, compartiendo canciones sin poses ni producción de más.
El Cantoral demostró otra vez por qué es el lugar ideal para estos formatos íntimos. Nada de estadios gigantes ni distancias. Aquí la cosa es cercana, cara a cara con los artistas.
La Bohemia Rock 92 reunió a tres generaciones del rock mexicano en un mismo lugar, cada uno con su historia, sus composiciones y sus batallas. Salvador Moreno, José Manuel Aguilera y Pascual Reyes le dieron al público algo más que un concierto: les regalaron las historias detrás de las canciones que muchos traen tatuadas en la memoria.