Primero lo negó. Luego tuvo que admitirlo. La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, confirmó que un señalado operador financiero de la mafia rumana sigue registrado como militante del partido desde 2013, después de haber rechazado públicamente ese vínculo semanas antes.
¿Quién es Alejandro Arcos Romero?
Alejandro Enrique Arcos Romero es el nombre detrás del señalamiento. De acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), Arcos Romero se infiltró en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) desde 2022, cuando se desempeñó como secretario particular de Rafael Marín Mollinedo, entonces titular de esa dependencia.
Hoy, Marín Mollinedo busca la candidatura de Morena al gobierno de Quintana Roo rumbo a 2027, y Arcos Romero lo acompaña en actos de promoción política, según documentó la misma investigación.
La mafia rumana y su operación en México
El nombre de Arcos Romero no es nuevo para las autoridades financieras. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo identificó como responsable de crear 14 empresas fachada utilizadas para lavar recursos de la organización criminal mediante la compra de bienes raíces, automóviles y joyas, de acuerdo con la investigación especial de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
La red operaba bajo el mando de Florian Tudor, alias “El Tiburón”, empresario rumano radicado en Cancún desde 2014, señalado de operar un esquema de clonación de tarjetas en cajeros automáticos que habría despojado a turistas de más de 1,200 millones de dólares. Tudor fue detenido en México en 2021.
En noviembre de 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos envió una carta oficial al entonces titular de la UIF, Santiago Nieto, para solicitar el congelamiento de cuentas de 72 personas y empresas ligadas a la red de Tudor, entre ellas Arcos Romero. La UIF bloqueó sus cuentas en febrero de 2021, como parte de la llamada Operación Caribe. Pese a ello, Arcos Romero nunca fue detenido.
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El giro de Ariadna Montiel
Semanas antes de este reconocimiento, Montiel había negado que Arcos Romero perteneciera a las filas de Morena. La postura cambió luego de que la dirigencia revisó el padrón interno del partido.
“Nos reportó el coordinador del Padrón que estaba afiliado desde 2013”, declaró Montiel.
La dirigente explicó que Morena no da de baja automáticamente a militantes inactivos, razón por la que Arcos Romero conservó su registro pese a los señalamientos en su contra. Montiel turnó el caso a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ), el órgano interno encargado de sancionar a los militantes. El Instituto Nacional Electoral (INE) confirmó de manera independiente que el registro de afiliación sigue vigente.
Cronología del caso
- Noviembre 2020: El Departamento de Justicia de EU pide a la UIF congelar cuentas de 72 personas ligadas a la red de Florian Tudor.
- Febrero 2021: La UIF bloquea las cuentas de Arcos Romero dentro de la Operación Caribe.
- 2022: Arcos Romero se convierte en secretario particular de Rafael Marín Mollinedo en la ANAM.
- Agosto 2026: Ariadna Montiel reconoce que Arcos Romero milita en Morena desde 2013 y turna el caso a la CNHJ.
Lo que sigue
El caso llega en plena competencia interna de Morena en Quintana Roo, donde Marín Mollinedo aspira a la candidatura al gobierno estatal para 2027 y donde Arcos Romero ha sido visto acompañándolo en eventos de promoción política. La CNHJ no tiene un plazo público definido para resolver el caso, y hasta ahora ninguna autoridad mexicana ha presentado cargos penales en su contra, pese al señalamiento del Departamento de Justicia de Estados Unidos y al bloqueo de cuentas ordenado por la UIF en 2021.
El episodio también expone un vacío en las reglas internas del partido: Morena no cuenta con un mecanismo automático para dar de baja a militantes señalados por sus vínculos con estructuras de la mafia rumana u otras redes criminales, mientras no exista una sentencia o una resolución de la propia CNHJ. Eso significa que, salvo que la comisión determine lo contrario, Arcos Romero podría seguir figurando como militante activo mientras avanza la campaña interna en Quintana Roo.
Un caso similar de infiltración de operadores del crimen organizado dentro de las Aduanas se documentó recientemente en la Aduana de Matamoros, donde la hermana de un operador del CJNG ocupó un cargo clave, lo que ha reavivado las dudas sobre los filtros de seguridad en esa dependencia federal.