El tifón Dolphin pegó duro en China este domingo. Tocó tierra en la ciudad de Yuhuan, provincia de Zhejiang, con vientos de 42 metros por segundo (151 kilómetros por hora). El resultado: más de 1.6 millones de personas evacuadas de manera preventiva.
Es el decimotercer tifón de la temporada según la nomenclatura china. Y vaya que dejó huella.
Lluvias históricas en Shanghái
En Shanghái cayeron 312.9 milímetros de lluvia en 24 horas. Es el récord más alto en 150 años. Al otro lado del río Huangpu se superaron los 400 milímetros.
La cosa empeoró en Taizhou, donde algunas zonas acumularon más de 700 milímetros de lluvia desde el 8 de agosto. Cinco estaciones meteorológicas de Zhejiang rompieron sus récords históricos de precipitación diaria.
Las autoridades mantienen alerta naranja (la segunda más grave) por lluvias intensas. Se prevén acumulados de 250 a 320 milímetros en zonas del este de Zhejiang y sur de Anhui.
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Evacuaciones masivas y transporte paralizado
Solo en Wenzhou evacuaron a más de 900,000 personas. En Taizhou, a 390,000. En Shanghái fueron 215,600 y en la provincia de Fujian, 98,900.
El domingo a las 17:30 hora local, Dolphin tocó tierra por primera vez. Después lo hizo de nuevo en la ciudad de Yueqing, con vientos de 38 metros por segundo. Para el lunes a las 05:00, ya había bajado a categoría de tormenta tropical en Qingyuan, con vientos de 23 metros por segundo.
El transporte colapsó. En Shanghái suspendieron cuatro líneas de metro el lunes. Todo el transporte acuático de pasajeros quedó paralizado. En el aeropuerto internacional de Pudong anularon 459 vuelos y la operación apenas alcanzó el 17% de normalidad.
El gobierno chino activó los mecanismos nacionales de emergencia. Zhejiang, con 64 millones de habitantes, puso el nivel máximo de alerta.
Antes de llegar a China, el tifón cruzó el viernes las islas Ryukyu en el sur de Japón, donde dejó al menos tres heridos leves.
Este verano ya venía pesado para China. Las lluvias torrenciales, riadas, deslizamientos y ciclones han dejado decenas de muertos en lo que va de la temporada.