Orígenes y consolidación del Refugio Franciscano Cuajimalpa
El Refugio Franciscano surgió en la década de 1970 en la Ciudad de México como un albergue para animales en situación de calle. Ita Osorno, fundadora y primera responsable, impulsó la creación del refugio con el objetivo de atender perros abandonados y otros animales en riesgo. Antonio Haghenbeck donó el terreno ubicado en la alcaldía Cuajimalpa para establecer las instalaciones que se mantuvieron operativas durante varias décadas.
El refugio funcionó inicialmente con recursos limitados, pero logró consolidarse como uno de los principales centros de atención animal en la capital mexicana. A lo largo de sus casi 50 años de historia, recibió animales rescatados de diferentes situaciones de abandono, maltrato o riesgo sanitario. El sitio se caracterizó por brindar cuidados médicos y cobijo a más de mil perros y otros animales en distintos periodos.
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A lo largo de sus casi 50 años de historia, el Refugio Franciscano recibió y dio cobijo a más de mil perros y otros animales rescatados.
Participación y experiencia del equipo fundador
Arturo, esposo de Ita Osorno y con experiencia diplomática representando a México en varios países, participó en la consolidación del refugio y en la administración de las instalaciones durante sus años activos. Su experiencia internacional fortaleció la estructura inicial de la organización.
El Refugio Franciscano se constituyó como una institución dedicada al rescate y cuidado de animales por casi cinco décadas, dejando una huella importante en la historia del bienestar animal en la Ciudad de México.