La Ciudad de México podría convertirse en la primera entidad del país en contar con una legislación que permita la asistencia médica para morir. La organización civil Libertad para Morir AC impulsa una iniciativa ciudadana que busca reunir 20 mil firmas para presentar formalmente la propuesta ante el Congreso de la Ciudad de México y abrir un debate histórico sobre la eutanasia en la capital del país.
La propuesta está dirigida exclusivamente a personas mayores de edad que cuenten con plena capacidad de decisión y que enfrenten un sufrimiento considerado intolerable debido a una condición médica grave e incurable. Según los promotores de la iniciativa, la decisión deberá ser tomada única y exclusivamente por el paciente, sin que terceros puedan interferir en el proceso.
Dos modalidades de asistencia médica para morir
Asunción Álvarez del Río, integrante de Libertad para Morir AC, explicó los alcances de la iniciativa y detalló que contempla dos formas en las que un paciente podría recibir ayuda para terminar con su vida de manera digna, siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos en la propuesta de ley.
La primera modalidad consiste en que el personal médico realice directamente la acción que provoque la muerte del paciente. Este procedimiento es conocido internacionalmente como eutanasia activa y es practicado legalmente en países como Países Bajos, Bélgica, Canadá, España y Colombia, entre otros.
La segunda opción contempla que el personal de salud entregue los medicamentos necesarios para que sea la propia persona quien los administre y concrete su decisión. Esta variante se conoce como suicidio médicamente asistido y otorga al paciente el control total sobre el momento de su muerte.
Comité certificador y garantías para pacientes
La propuesta establece la creación de un comité especializado que tendría la responsabilidad de certificar tanto la condición médica del paciente como su capacidad para tomar la decisión de manera libre e informada. Este mecanismo busca garantizar que no existan presiones externas ni vicios en el consentimiento de quien solicita la asistencia para morir.
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Pedro Morales, también integrante de la organización, destacó que la iniciativa protege la autonomía del paciente de manera categórica. Una vez que una persona competente tome la decisión, ningún tercero, incluidos familiares cercanos, podría impedir el procedimiento.
“La eutanasia ya se practica de forma clandestina en la Ciudad de México, por lo que quienes participan actualmente enfrentan el riesgo de recibir sanciones legales debido a que la práctica no está permitida”
Pedro Morales, integrante de Libertad para Morir AC
Objeción de conciencia para personal médico
Un punto relevante de la iniciativa es el reconocimiento del derecho a la objeción de conciencia para el personal de salud. Esto significa que médicos, enfermeras y otros profesionales que por razones éticas, morales o religiosas decidan no participar en procedimientos de eutanasia, no estarían obligados a hacerlo.
Al mismo tiempo, el proyecto plantea que el personal médico que sí participe en la asistencia para morir no reciba sanciones legales, siempre y cuando se cumplan todos los requisitos establecidos en la ley. Actualmente, en México, cualquier participación en la muerte de otra persona puede ser considerada como homicidio, incluso cuando existe el consentimiento expreso del paciente.
Marco legal actual y antecedentes en México
En México, la eutanasia activa está prohibida. El Código Penal Federal contempla sanciones para quien prive de la vida a otro, aunque medie petición expresa. Sin embargo, desde 2008, la Ciudad de México cuenta con la Ley de Voluntad Anticipada, que permite a pacientes terminales rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente su vida, pero no autoriza la eutanasia activa ni el suicidio asistido.
Esta ley permite únicamente lo que se conoce como eutanasia pasiva: la suspensión de tratamientos curativos cuando ya no existe posibilidad de recuperación. El paciente puede optar por cuidados paliativos que alivien el dolor, pero el personal médico no puede realizar acciones directas para acelerar la muerte.
De aprobarse la nueva iniciativa, la Ciudad de México daría un paso significativo hacia la ampliación de los derechos de los pacientes terminales, equiparándose a legislaciones más progresistas en la materia a nivel internacional.
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Iniciativa federal: la Ley Trasciende
La propuesta de Libertad para Morir AC no es el único esfuerzo por legalizar la eutanasia en el país. A nivel federal, la paciente terminal Samara Martínez promueve la llamada Ley Trasciende, una iniciativa que también busca legalizar la eutanasia en todo México.
El caso de Martínez ha generado un importante debate público sobre el derecho a decidir sobre la propia muerte cuando se enfrenta una enfermedad incurable. Su lucha ha puesto en el centro de la conversación nacional la necesidad de actualizar el marco jurídico mexicano en materia de muerte digna.
¿Qué sigue para la iniciativa ciudadana?
La organización Libertad para Morir AC continuará con la recolección de las 20 mil firmas necesarias para que la iniciativa sea presentada formalmente ante el Congreso de la Ciudad de México. Una vez alcanzada esta meta, los legisladores locales estarán obligados a analizar y discutir la propuesta.
El proceso legislativo podría extenderse durante varios meses, considerando la complejidad del tema y las diversas posturas que existen entre los grupos parlamentarios. Organizaciones religiosas y grupos conservadores tradicionalmente se han opuesto a este tipo de legislaciones, mientras que colectivos de derechos humanos y organizaciones médicas progresistas han manifestado su apoyo.
Para los capitalinos, esta iniciativa representa la posibilidad de contar con una opción legal para enfrentar el final de la vida cuando una enfermedad grave e incurable provoca un sufrimiento insoportable. El debate apenas comienza y promete ser uno de los más relevantes en materia de derechos individuales en la historia reciente de la Ciudad de México.