No todas las víctimas del 11 de septiembre de 2001 eran nombres conocidos. Nezam Hafiz, jugador de críquet que vistió las camisetas de Indias Occidentales, Guyana y Estados Unidos, perdió la vida cuando el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center.
Hafiz trabajaba como asistente financiero y analista en Marsh & McLennan, empresa de seguros con oficinas en el piso 94 de la Torre Norte. Ese día estaba en su lugar de trabajo cuando ocurrió el atentado. Su nombre quedó inscrito en el National September 11 Memorial & Museum en Manhattan, junto con el de casi 3,000 personas que fallecieron en los ataques terroristas.
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Nezam Hafiz representó a Indias Occidentales, Guyana y Estados Unidos en críquet antes de morir en la Torre Norte el 11 de septiembre de 2001.
De las canchas al seguro de vida
Nacido en 1969, Hafiz debutó en 1988 representando a las Indias Occidentales. Jugó también para la selección de Guyana y enfrentó equipos como las Islas de Sotavento.
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En 1992 migró a Estados Unidos. Ahí continuó su carrera deportiva defendiendo a la selección estadounidense de críquet. En 2000 participó en una gira por Inglaterra, aunque una lesión le impidió jugar algunos partidos.
Era un deportista poco conocido fuera del círculo del críquet. Nada que ver con las celebridades que ese día esquivaron la tragedia por casualidad o cambio de planes.
Mientras otros escapaban
Figuras como Michael Jackson y Mark Wahlberg evitaron estar en el lugar equivocado ese 11 de septiembre. Jackson no se subió a los vuelos y Wahlberg canceló su viaje al World Trade Center.
Hafiz no tuvo esa suerte. Estaba cumpliendo su jornada laboral cuando la torre se derrumbó.
Su historia contrasta con la de los famosos que por azar libraron la muerte. Él era un tipo común que trabajaba en seguros después de haber jugado para tres selecciones nacionales de un deporte que en Estados Unidos casi nadie sigue.
Veinticinco años después, su nombre sigue grabado en el memorial de Manhattan. Un recordatorio de que las víctimas del 9/11 no solo fueron ejecutivos o turistas, sino también deportistas retirados que buscaban ganarse la vida lejos de las canchas.