Por tercera jornada consecutiva, Ceuta se convirtió en escenario de protestas violentas contra la crisis migratoria que estalló hace casi un mes. Este jueves 28 de agosto, las manifestaciones derivaron en cargas policiales, destrozos en asentamientos de migrantes, quema de enseres y un bloqueo directo a un camión de Cruz Roja cargado con alimentos.
La crisis en Ceuta lleva casi un mes activa tras una entrada masiva de migrantes desde Marruecos, sin que el Gobierno central haya resuelto la situación.
El caos se extendió desde las playas de Benítez y del Trampolín hasta la plaza de África. Los manifestantes, organizados a través de grupos de WhatsApp y Telegram, gritaban consignas como “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende” y “Ceuta no es un CETI”, mientras desplegaban banderas de España.
Violencia contra personal de ayuda y prensa
La tensión escaló cuando grupos de manifestantes bloquearon un camión de Cruz Roja que intentaba llevar ayuda humanitaria. No fue el único episodio grave: un reportero de La Sexta fue agredido en la playa de Benítez, y manifestantes escupieron a un periodista que cubría los hechos.
La Policía Nacional tuvo que intervenir con cargas para dispersar a los grupos más violentos. En los asentamientos de migrantes, los destrozos fueron evidentes: quemaron enseres y dos sombrillas de paja, en lo que algunos testigos describieron como escenas de caos.
CCOO denunció públicamente agresiones contra técnicos de ambulancias. Y dejaron claro un detalle: las agresiones no vinieron de la población migrante, sino de ciudadanos ceutíes.
Crisis que lleva un mes sin resolverse
Todo esto viene de una entrada masiva de migrantes desde Marruecos hace casi un mes. Miles de personas siguen en la ciudad autónoma, y la población local ya llegó al límite.
Clara, una vecina de 32 años identificada con nombre ficticio, fue de las que impulsaron los chats de coordinación. Su mensaje es claro:
Que nos devuelvan nuestra vida, no podemos vivir así
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. Y agregó:
Necesitamos retomar nuestra rutina, que nuestros hijos salgan. Necesitamos nuestra Ceuta como antes
.
En las protestas también se escucharon mensajes más duros, como
invasores, expulsión
, aunque algunos organizadores intentaron marcar distancia de la violencia:
Nunca con violencia, unidos somos más fuertes
.
Las críticas apuntaron directo al Gobierno central español. En la plaza de África, los manifestantes dirigieron su enojo contra el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el presidente Pedro Sánchez. La portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, también apareció en el radar de las protestas.
Los organizadores hablan de
indignación y el hartazgo
, pero las imágenes de violencia contra periodistas y personal humanitario pintan un panorama más complejo. Ceuta sigue en crisis, y no se ve salida a corto plazo.