La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoció al metepantle, el sistema agrícola ancestral de Tlaxcala practicado desde hace más de tres mil años, como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). El reconocimiento se formalizó el 27 de octubre de 2025, y el certificado oficial se entregó el 31 de octubre desde la sede de la FAO en Roma, en el marco del 80 aniversario del organismo. Se trata del tercer sistema agrícola mexicano en obtener esta distinción.
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El metepantle es el tercer sistema agrícola mexicano en obtener el reconocimiento SIPAM de la FAO, tras más de tres mil años de práctica en Tlaxcala.
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Qué es el metepantle
El metepantle cultiva alimentos e integra la biodiversidad del entorno. La milpa, compuesta por maíz, frijol y calabaza, convive con animales como abejas, ardillas y conejos, mientras especies silvestres como quintoniles, malvas y hongos completan este ecosistema. Las terrazas agrícolas cuentan con jagüeyes, reservorios que regulan el exceso de humedad y permiten cultivar productos acuáticos como ajolotes y carpas, conformando un sistema integral y sostenible.
El recorrido previo al reconocimiento
Durante la evaluación del metepantle, Alfredo Mayela, del Programa del Frente Parlamentario contra el Hambre de la FAO, recorrió la comunidad de Las Mesas, en Tlaxco, acompañado de periodistas nacionales e internacionales. La senadora Ana Lilia Rivera Rivera, principal promotora del sistema, presentó dos exhortos al gobierno del estado para fortalecer y proteger esta práctica ancestral. Durante la visita se realizaron rituales tradicionales de respeto a la madre tierra y demostraciones de capado de maguey agave salmiana para la producción de pulque.
Dónde se practica y cómo se preserva
El metepantle se practica en 33 municipios de Tlaxcala, siendo más extenso en Chiautempan, Altzayanca, Tlaxco, Nanacamilpa, Ixtacuictla, Terrenate y Calpulalpan, abarcando 26 mil hectáreas, el 13% de la superficie agrícola estatal. Para garantizar su conservación, en Calpulalpan se estableció una escuela INSITU dedicada al cuidado y reproducción del sistema, con más de 2 mil plantas de maguey, con el objetivo de transmitir estos conocimientos a nuevas generaciones.