La polémica por la captura del capo Ismael “Mayo” Zambada escaló nuevamente en el Congreso de la Unión luego de que el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, exigiera al gobierno federal aclarar el paradero del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y hacer pública la declaración que rindió ante la Fiscalía General de la República (FGR).
El legislador panista calificó como “absolutamente inaceptable” que dicha información permanezca bajo reserva durante cinco años, y demandó que el mandatario sinaloense enfrente las investigaciones correspondientes por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Las dos exigencias del PAN al gobierno federal
Durante su intervención en el Senado, Ricardo Anaya planteó dos demandas concretas al gobierno de Claudia Sheinbaum: transparentar la declaración ministerial de Rocha Moya y proceder a su detención para entregarlo a las autoridades estadounidenses.
“Nosotros exigimos dos cosas. Primero, que no se oculte información. ¿Por qué quieren ocultar la información? Que hagan pública la declaración de Rocha Moya y, segundo, que detengan al narco gobernador y que lo entreguen a las autoridades estadounidenses para que sea procesado por estos cargos de narcotráfico”
Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado
La exigencia del panista se da en un contexto de creciente tensión política, apenas días después de que el gobierno mexicano solicitara formalmente a Estados Unidos esclarecer el papel que tuvo el FBI en el operativo de julio de 2024 que llevó al capo sinaloense a territorio estadounidense.
Oposición acusa estrategia de distracción
Para la bancada panista, la solicitud del gobierno federal a Washington representa una maniobra para desviar la atención del tema central: los presuntos vínculos de funcionarios de Morena con organizaciones del narcotráfico.
Ricardo Anaya afirmó que la administración federal está más preocupada por conocer cómo fue detenido el “Mayo” Zambada que por investigar las posibles conexiones del narcotraficante con actores políticos en activo.
TAMBIÉN LEE. ‘Andy López Beltrán no es más que un pendejo corrupto en busa de fuero’: Ricardo Salinas
“En lugar de estar preguntando quién lo detuvo y cómo fue detenido, lo que deberían de estar preguntando es con qué políticos de Morena tiene vínculos para que se procese a esos políticos”
Ricardo Anaya, senador panista
El legislador insistió en que el debate sobre la presunta participación del FBI en territorio mexicano desvía la atención del contenido que podría aportar el líder del Cártel de Sinaloa a las autoridades estadounidenses, información que podría resultar comprometedora para funcionarios mexicanos.
El temor por las declaraciones del capo
Según el análisis del coordinador panista, la verdadera preocupación del oficialismo no sería la posible intervención de agencias estadounidenses en México, sino la información que Ismael Zambada García pueda proporcionar a las autoridades de Estados Unidos tras declararse culpable.
El senador señaló que el capo podría revelar datos sobre presuntos apoyos a campañas políticas, relaciones con funcionarios públicos y posibles redes de protección que habrían operado durante décadas en territorio sinaloense y otras entidades del país.
Esta situación cobra especial relevancia considerando que Zambada, de 76 años, enfrenta múltiples cargos en cortes federales estadounidenses por narcotráfico, lavado de dinero y conspiración, delitos que podrían derivar en cadena perpetua.
Contexto: el caso del laboratorio en Chihuahua
Ricardo Anaya también hizo referencia a la polémica por el laboratorio clandestino desmantelado en Chihuahua, donde se denunció la presunta participación de agentes de la CIA. El senador consideró que este episodio forma parte del mismo debate sobre la actuación de agencias estadounidenses en territorio nacional.
Sin embargo, el panista insistió en que la prioridad debería ser esclarecer los posibles vínculos entre organizaciones criminales y actores políticos mexicanos, no las circunstancias operativas de las detenciones.
El papel de la FGR en la investigación
La Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, ha mantenido bajo reserva los detalles de la declaración ministerial de Rubén Rocha Moya. Esta clasificación, que impide el acceso público a la información durante un lustro, ha generado críticas desde diversos sectores políticos.
TAMBIÉN LEE. Ricardo Salinas Pliego no descarta ser candidato a la Presidencia de México en 2030
La dependencia también informó recientemente que sus investigaciones permitieron identificar al piloto de la aeronave utilizada para trasladar al “Mayo” a Estados Unidos, y que analiza si el exembajador Ken Salazar mintió sobre las circunstancias del operativo.
Antecedentes del caso Rocha Moya
Rubén Rocha Moya solicitó licencia como gobernador de Sinaloa en medio de señalamientos que lo vinculan con el crimen organizado. Las acusaciones cobraron fuerza tras la captura del “Mayo” Zambada, cuando surgieron versiones sobre una presunta reunión entre el mandatario y el capo previo a su detención.
El gobernador ha negado reiteradamente cualquier vínculo con el narcotráfico y asegura que las acusaciones en su contra responden a motivaciones políticas. No obstante, la oposición insiste en que debe enfrentar un proceso judicial tanto en México como en Estados Unidos.
Qué sigue en este caso
El próximo paso relevante será la respuesta del gobierno estadounidense a la solicitud mexicana sobre el operativo del FBI. Mientras tanto, la bancada del PAN adelantó que continuará presionando desde el Congreso para que se transparente la información relacionada con Rocha Moya.
Para los lectores mexicanos, este caso representa un momento crucial en la discusión sobre los vínculos entre política y narcotráfico. Las declaraciones que eventualmente rinda Zambada ante cortes estadounidenses podrían tener repercusiones significativas en el panorama político nacional, especialmente si confirman las acusaciones de la oposición sobre presuntas redes de protección a nivel gubernamental.
La disputa entre el oficialismo y la oposición por el control de la narrativa sobre este caso promete intensificarse en las próximas semanas, conforme avancen tanto las investigaciones de la FGR como el proceso judicial contra el capo en Estados Unidos.