El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal a su cargo en medio de la investigación iniciada por autoridades mexicanas, tras las acusaciones formuladas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
A través de un mensaje público, el mandatario estatal informó que presentó su solicitud ante el Congreso local con el objetivo de separarse de sus funciones mientras se desarrolla el proceso. Indicó que esta decisión responde a una convicción institucional y busca facilitar las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía General de la República.
El caso se originó luego de que fiscales del Distrito Sur de Nueva York incluyeran a Rocha Moya en una acusación en la que se le vincula, junto con otros funcionarios y exfuncionarios, con el Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses sostienen que los señalados habrían colaborado en el tráfico de drogas hacia ese país.
Frente a estos señalamientos, el gobernador ha reiterado su inocencia y calificó las acusaciones como falsas. Aseguró que cuenta con una trayectoria pública que respalda su actuar y afirmó que enfrentará el proceso con responsabilidad. También subrayó que no permitirá que su caso sea utilizado para afectar al movimiento político al que pertenece, en referencia a Morena.
El impacto del caso ha trascendido al ámbito estatal. El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también señalado en las acusaciones, solicitó licencia provisional, lo que derivó en su sustitución temporal.
Además, entre los implicados figuran el exsecretario de Seguridad Pública estatal, Gerardo Mérida Sánchez, y el excomandante de la policía municipal, Juan Valenzuela Millán, así como otros funcionarios.
La solicitud de licencia de Rocha Moya abre un nuevo capítulo en una crisis política que ha escalado a nivel internacional, con posibles repercusiones en la relación bilateral entre México y Estados Unidos y en el equilibrio político interno de Sinaloa.