La transparencia en la compra de boletos para espectáculos podría convertirse en una obligación legal si prospera la iniciativa impulsada por Simey Olvera, quien busca eliminar las prácticas abusivas que elevan el precio final durante el proceso de compra. La propuesta pretende prohibir el llamado drip pricing, práctica en la que las boleteras muestran costos iniciales atractivos que aumentan conforme el usuario avanza en la transacción. Con esta reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor, La Senadora de las causas ciudadanas plantea que las plataformas estén obligadas a mostrar desde el primer momento el precio total y desglosado de cada entrada.
La legisladora sostiene que la falta de claridad en los costos representa una de las principales inconformidades de los consumidores en el sector del entretenimiento. Por ello, su iniciativa también contempla fortalecer las facultades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), permitiéndole realizar auditorías digitales y revisiones técnicas a los sistemas de venta de boletos. Desde su perspectiva, el uso de herramientas tecnológicas debe garantizar procesos transparentes y no convertirse en un mecanismo que permita prácticas abusivas en perjuicio de los usuarios.
El proyecto legislativo además busca regular la reventa de boletos como una actividad económica formal, con el objetivo de cerrar espacios a la evasión fiscal y generar mayor certeza jurídica en el mercado. Bajo este planteamiento, se pretende establecer reglas claras que permitan vigilar la legalidad de las operaciones, proteger al consumidor y contribuir a que los ingresos derivados de estas actividades se integren al sistema tributario nacional.
Con esta agenda, Simey Olvera, la Senadora de las causas ciudadanas, impulsa una estrategia preventiva que busca frenar irregularidades antes de que se traduzcan en afectaciones económicas para el público. Su postura refuerza un enfoque orientado a la justicia comercial y al bienestar de las familias mexicanas, al promover un modelo de compra más transparente, regulado y equitativo dentro del mercado de espectáculos y eventos masivos en el país.