La Cámara de Diputados vivió una sesión intensa durante la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025.
La oposición exigió aplicar el alcoholímetro a legisladores de Morena y del PT, lo que, junto con un intercambio de insultos, derivó en jaloneos y retos a golpes en al menos tres ocasiones.
Un debate que dejó claro que la política también puede ser un campo de batalla. ¿Todos pasarían la prueba?