Transportistas de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) denunciaron ser víctimas de agresiones y represión en el paro nacional de este lunes. Sostuvieron que la violencia vino por parte de autoridades ante las protestas para exigir condiciones mínimas de seguridad y trabajo.
En un comunicado dirigido “al pueblo de México”, la organización aseguró que las movilizaciones se llevaron a cabo de manera pacífica y con demandas claras:
- Seguridad en las vías
- Condiciones justas para operar
- Precios accesibles de combustibles
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ANTAC denuncia represión del gobierno a manifestantes del paro nacional
“Decidimos ejercer nuestro derecho a manifestarnos de manera pacífica. No salimos a pedir privilegios, sino lo más básico: poder trabajar sin miedo a no volver a casa”, señala el documento.
De acuerdo con ANTAC, los hechos más graves de represión durante el paro nacional ocurrieron en estados como Tlaxcala, Veracruz y Chihuahua. La asociación sostuvo que los manifestantes fueron reprimidos por fuerzas de seguridad. En el comunicado, acusan que las mismas autoridades que “han estado ausentes” frente al crimen organizado, sí actuaron con rapidez, pero para “reprimir, golpear y detener” a quienes protestaban.
Los transportistas sostienen que la violencia no solo proviene de la delincuencia, sino también de la respuesta del Estado ante sus exigencias. “Hoy el riesgo no solo proviene del crimen organizado. Hoy también viene de un Estado que responde con violencia a las exigencias legítimas”, advierten.
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La organización informó que, ante este escenario, decidieron suspender momentáneamente las movilizaciones, al no poder garantizar la integridad de los participantes. No obstante, adelantaron que en los próximos días definirán nuevas acciones.
El posicionamiento de la ANTAC también rechaza que sus protestas en forma de paro nacional tengan un trasfondo económico. “Esta no es una lucha económica. Es una exigencia moral, basada en la supervivencia”, subrayan, al describir un panorama en el que miles de familias viven con el temor constante de perder a sus seres queridos en carretera.
Además, alertan sobre la falta de condiciones reales para el diálogo, al considerar que no puede hablarse de acuerdos mientras persistan robos, asesinatos y desapariciones en las rutas del país.
“El día que transitar por el país deje de ser una sentencia de riesgo, ese mismo día cesarán las protestas”, afirma el documento.
Los transportistas reiteraron al gobierno de Claudia Sheinbaum que es necesario garantizar el derecho básico de regresar con vida a casa. Sostienen que se trata de una demanda que no debería estar en discusión, pero la respuesta de las autoridades es insuficiente.