Andrés Manuel López Obrador (AMLO) regresó a la esfera pública para convocar a una recaudación de dinero para salvar a la dictadura cubana. Esto luego de meses de silencio en medio de su retiro político, un hábito que rompe una vez que sus intereses se ven amenazados por alguna razón.
El expresidente pidió a la ciudadanía ara participar en una colecta destinada a apoyar al pueblo de Cuba. Esto luego de las dificultades económicas que enfrenta la isla. Incluso la dictadura tuvo acercamientos con el gobierno de Estados Unidos para apostar por un futuro de paz y bienestar.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, convocó a realizar donaciones mediante una cuenta bancaria. Se trata de una asociación civil llamada Humanidad con América Latina, iniciativa impulsada por trabajadores y colaboradores de La Jornada, periódico que ha recibido millones de pesos en publicidad oficial.
AMLO regresa para limosnear dinero para la dictadura cubana
“Estoy en retiro, pero me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba”, escribió el político tabasqueño en su mensaje.
López Obrador también pidió a quienes consideran que se trata de un conflicto lejano reflexionar sobre la relación histórica entre ambos países. Para ello recordó una frase del expresidente mexicano Lázaro Cárdenas pronunciada durante la Invasión de Playa Girón en 1961.
“No es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra”, citó.
En su mensaje, el exmandatario invitó a la población a aportar recursos económicos que permitan adquirir alimentos, medicinas, petróleo y gasolina para apoyar a la población cubana.
Una relación con intereses
Durante su administración (2018-2024), López Obrador impulsó una política de acercamiento con Cuba y buscó fortalecer la relación bilateral entre ambos países, luego de periodos de distanciamiento en gobiernos anteriores.
Uno de los momentos más representativos de ese acercamiento ocurrió en mayo de 2022, cuando el entonces presidente mexicano visitó La Habana y fue condecorado por su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, con la Orden José Martí, el mayor reconocimiento que el gobierno de la isla otorga a personalidades extranjeras.