El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart acusó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de ser “cómplice de trata de personas” debido a la contratación de médicos cubanos en el país, lo que generó una respuesta inmediata del gobierno mexicano, que rechazó los señalamientos y defendió la legalidad del programa.
Las declaraciones del legislador republicano surgen en medio del debate sobre los acuerdos de cooperación en materia de salud entre México y Cuba. A través de redes sociales, Díaz-Balart sostuvo que la legislación estadounidense prohíbe financiar a países o entidades que se beneficien de la supuesta explotación de personal médico cubano, además de restringir el ingreso a funcionarios vinculados con estas prácticas.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió el programa durante su conferencia matutina, al recordar que la participación de médicos cubanos fue clave durante la pandemia de COVID-19, etapa que calificó como de “mucha dificultad”.
“Hacían falta médicos especialistas y quienes vinieron a ayudarnos fueron los médicos cubanos. Ahora nos ayudan en muchísimos lugares”, afirmó la mandataria, quien subrayó que estos profesionales reciben una remuneración conforme a lo establecido.
Tras las acusaciones, la Embajada de México en Estados Unidos emitió un posicionamiento en el que defendió tanto la legalidad como la ética de la contratación de personal médico extranjero.
La representación diplomática aseguró que los acuerdos de cooperación en el sector salud garantizan pagos directos a los profesionales, así como condiciones laborales dignas que respetan plenamente sus derechos. Asimismo, enfatizó que los trabajadores extranjeros cuentan con las mismas garantías que los mexicanos, en apego a la legislación nacional.
“El objetivo es ampliar el acceso a la atención médica en comunidades que lo necesitan, a través de la cooperación internacional”, sostuvo la embajada.
La controversia se suma a la tensa relación bilateral entre México y Estados Unidos, luego que Claudia Sheinbaum ha rechazado la ayuda de Donald Trump para enfrentar a los cárteles. Ante ello la ola de inseguridad continúa con más de 130 mil desaparecidos en el país.