Funcionarios de Morena colaborarían “de manera discreta” con autoridades de Estados Unidos tras la acusación contra Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios de Sinaloa, según un reporte de The New York Times.
El diario señala que en la lista de presuntos informantes aparecen gobernadores y legisladores de Morena, aunque no identifica a ninguno. Según la publicación, ellos compartirían información sobre otros políticos.
La información se basa en declaraciones de ocho personas que participaron en conversaciones sobre los acercamientos entre autoridades estadounidenses y funcionarios morenistas. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato.
“Al menos una decena de funcionarios electos en México —entre ellos gobernadores y miembros del Congreso, muchos de ellos del partido en el poder— se han puesto en contacto para hablar de compartir información sobre otros políticos”, publicó el diario.
El gobierno de México y la Administración para el Control de Drogas (DEA) rechazaron emitir comentarios sobre el reporte.
De acuerdo con The New York Times, la presunta colaboración buscaría anticipar investigaciones que los funcionarios considerarían dirigidas en su contra.
El diario también plantea que esa situación abriría paso a una cadena de testigos y acusaciones contra integrantes de Morena, con declaraciones sobre presuntos sobornos de cárteles a funcionarios.
El reporte agrega que Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, enfrentan investigaciones en Estados Unidos por presunta corrupción. Ambos rechazaron esa versión.
La publicación también menciona a Marina del Pilar, quien reconoció gestiones para recuperar su visa mediante un exfiscal estadounidense, aunque negó acuerdos con autoridades de ese país.